Los defensores de la iniciativa sostienen que una ampliación del régimen permitiría fortalecer el denominado turismo de compras, una modalidad que ha ganado relevancia en diversos países y que se ha convertido en un factor decisivo para muchos viajeros al momento de elegir un destino. En este contexto, consideran que Argentina cuenta con condiciones favorables para atraer visitantes interesados no solo en sus atractivos culturales, gastronómicos y naturales, sino también en la posibilidad de adquirir productos con ventajas económicas.
El proyecto también apunta a ampliar la red de comercios adheridos al sistema. La expectativa es que más establecimientos puedan incorporarse al mecanismo de devolución del IVA, generando beneficios tanto para las empresas como para los consumidores extranjeros. De esta manera, se busca que la actividad comercial vinculada al turismo tenga un alcance más federal y que el impacto económico no se concentre únicamente en los grandes centros urbanos o en los destinos turísticos tradicionales.
Desde distintos sectores vinculados a la actividad turística se observa con interés cualquier medida orientada a incrementar el ingreso de visitantes internacionales. El turismo receptivo representa una fuente significativa de divisas y empleo, además de generar demanda en sectores como hotelería, gastronomía, transporte, entretenimiento y comercio. Por ese motivo, iniciativas que favorezcan una mayor permanencia de los viajeros o incrementen su nivel de gasto suelen ser consideradas estratégicas para el desarrollo económico.
La discusión adquiere relevancia en un escenario regional altamente competitivo. En los últimos años, el turismo de compras se consolidó como un fenómeno importante en Sudamérica, impulsado por diferencias de precios, variaciones cambiarias y beneficios impositivos que influyen en las decisiones de consumo de los viajeros. En ese contexto, diversos países han desarrollado incentivos específicos para captar visitantes interesados en combinar vacaciones con experiencias de compra.
Quienes respaldan la iniciativa consideran que una normativa más amplia y moderna podría posicionar mejor a Argentina dentro de ese mercado, favoreciendo tanto la llegada de turistas como el crecimiento del consumo en los comercios locales. Asimismo, sostienen que la medida podría generar un efecto positivo sobre las economías regionales, especialmente en aquellas provincias que reciben un flujo constante de visitantes provenientes de países vecinos.
El proyecto comenzará ahora su recorrido legislativo, donde deberá ser analizado por las comisiones correspondientes antes de llegar al recinto para su eventual tratamiento. Mientras tanto, el debate sobre las herramientas necesarias para fortalecer el turismo receptivo y potenciar el consumo continuará ocupando un lugar central en la agenda económica y turística del país. La expectativa de sus impulsores es que la propuesta contribuya a convertir al turismo de compras en un motor adicional para la generación de empleo, inversiones y actividad comercial en todo el territorio nacional.