Entrevista con Carlos A. Amaya Rodríguez
Gobernador de Boyacá - Colombia
Entrevista con Carlos A. Amaya Rodríguez
Gobernador de Boyacá - Colombia
Carlos Andrés Amaya Rodríguez
Gobernador de Boyacá - Colombia
Carlos Andrés Amaya Rodríguez es un destacado político colombiano nacido en Socha, Boyacá. Ingeniero electrónico titulado en la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC), complementó su formación con especializaciones en economía y una maestría en Gobierno y Políticas Públicas, además de cursar un máster en Historia Económica en España.
Inició su trayectoria pública como líder estudiantil local, puesto desde el cual emergió a la política nacional. Fue elegido Representante a la Cámara en 2010, siendo uno de los congresistas más jóvenes de Colombia y reconocido con el premio Ten Outstanding Young Persons (TOYP).
En 2015 se convirtió en gobernador de Boyacá, cargo que ejerció entre 2016 y 2019, y nuevamente desde 2024, destacándose por su enfoque en la reducción de la pobreza, la educación, el desarrollo agrícola y la cohesión social en el departamento.
Gobernador Carlos Andrés Amaya Rodríguez, ¿cómo definiría la relación entre turismo y la identidad cultural del Departamento de Boyacá, y cuáles considera que son las fortalezas únicas que diferencian a Boyacá como destino cultural dentro de Colombia?
En Boyacá el turismo y la identidad cultural no se pueden separar.
Uno de nuestros grandes atractivos es la historia que lo habita y la cultura que sostiene al departamento.
En esta región de Colombia, el visitante no encuentra espectáculos artificiales, encuentra memoria y cultura vivas: la gesta libertadora en el Pantano de Vargas o en el Puente de Boyacá, la arquitectura y tradición colonial de Villa de Leyva, la fuerza espiritual de Chiquinquirá, las artesanías de Ráquira o Guacamayas. La cultura campesina, las ruanas, la gastronomía y las fiestas populares que siguen siendo parte de la vida cotidiana.
Eso es justamente el turismo que hoy buscan los viajeros del mundo entero: experiencias auténticas, con historia y con sentido.
Durante su administración, ¿qué políticas públicas ha implementado para promover el turismo cultural en Boyacá, y cómo ha vinculado la preservación del patrimonio cultural con iniciativas de desarrollo económico y comunitario?
Nosotros hemos hecho la mayor inversión en cultura en el departamento en su historia. Uno de los logros de los que más nos enorgullecemos es que convertimos el que antes era el Festival Internacional de la Cultura en Festival Internacional de la Cultura Campesina.
Con este evento, que se realiza cada año, pretendemos preservar y ser guardianes de la cultura campesina. Trabajamos para que este festival sea reconocido internacionalmente como el epicentro de la cultura campesina en el mundo.
Esta iniciativa está logrando que el departamento se convierta en foco de turismo cultural los días que se realiza. En un solo fin de semana del festival del 2025, por ejemplo, la economía de Tunja, la capital boyacense, se movió en más de 17 mil millones de pesos gracias al festival.
En el marco del Festival hemos desarrollado la feria CosechArte, en donde los productores, artesanos, artistas, exponen a los visitantes los productos boyacenses, generando un encadenamiento productivo de mucho valor, tanto para ellos como productores como para los visitantes.
Además de eso, hemos fortalecido los Consejos Provinciales de Turismo como modelo innovador de gobernanza, impulsado el turismo cultural comunitario, hemos logrado certificación en calidad turística, avanzado en procesos de formalización y capacitación empresarial.
Boyacá cuenta con tradiciones ancestrales, festivales y manifestaciones culturales. ¿Qué programas o eventos ha apoyado su gobierno para fortalecer estas expresiones y posicionarlas como atractivos turísticos de carácter internacional?
Además de nuestra gran apuesta que es el Festival Internacional de la Cultura Campesina, promovemos festivales en todo el departamento con el fin de posicionar a Boyacá como el lugar de la cultura y el turismo campesino por excelencia.
Festivales como el Cuna Carranguera, en Tinjacá; el Festival de Bandas en Paipa, La Semana Bolivariana y el Festival de Tunas en Duitama, el Frailejón de Oro en Güicán, entre muchos otros, son apoyados desde el Gobierno departamental.
La estrategia ha sido clara: descentralizar la oferta cultural y convertir cada manifestación en una oportunidad de dinamización económica local, fortaleciendo la cadena de valor del turismo, la ocupación hotelera y el comercio regional.
¿Podría describir cómo la identidad cultural de Boyacá ha sido integrada en la estrategia de promoción turística, y de qué manera esta integración ha influido en la percepción del Departamento entre viajeros nacionales y extranjeros?
Lo que hemos querido hacer en Boyacá es que haya coherencia entre relato y territorio.
Somos la tierra donde nació Colombia; pero también somos presente productivo, artesanal y natural.
En distancias cortas el viajero puede recorrer pueblos patrimoniales, páramos, desiertos, termales y centros históricos sin perder la conexión con nuestra identidad.
Cuando decimos que Boyacá es para Vivirla es porque en nuestro departamento la cultura no se exhibe: se vive, se experimenta. No es un espectáculo que apaga sus luces cuando se baja el telón. Acá no hay telón. Acá hay autenticidad, sumada al orgullo de ser boyacenses y a una visión de desarrollo que protege las raíces mientras proyecta el futuro.
Esa es nuestra mayor fortaleza como destino cultural y por eso los viajeros que usan la plataforma booking.Com nos escogieron como la tercera región más acogedora del mundo.
En términos de turismo sostenible, ¿qué acciones ha impulsado su administración para equilibrar la afluencia de visitantes con la conservación del patrimonio natural y cultural de Boyacá, especialmente en zonas rurales?
Boyacá es uno de los departamentos con mayor número de municipios certificados en calidad turística por el Viceministerio de Turismo, lo cual evidencia nuestro compromiso con la sostenibilidad, la mejora continua y las buenas prácticas.
Hemos promovido:
Turismo responsable en zonas rurales.
Protección del patrimonio natural y cultural.
Planificación territorial turística.
Capacitación en sostenibilidad ambiental.
Gestión adecuada de flujos en temporadas altas.
El crecimiento turístico debe ser equilibrado y respetuoso con nuestros ecosistemas y comunidades.
El turismo religioso, con expresiones como Chiquinquirá como capital religiosa de Colombia con su Basílica, y Tunja con sus históricas iglesias coloniales, forma parte de la identidad cultural de muchos municipios boyacenses. ¿Cómo considera estas experiencias de turismo religioso en Boyacá y cómo se vinculan con la comunidad local?
El turismo religioso es un pilar estratégico que se fortalece desde la Secretaría de Turismo mediante planes de promoción y articulación intermunicipal.
Destinos como:
• Chiquinquirá, con la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá
• Tunja
• Monguí
Registran alta afluencia especialmente en Semana Santa, periodo en el cual el departamento supera el millón de desplazamientos turísticos, con grandes estrategias promocionales a nivel nacional.
Estas experiencias religiosas, integradas a la marca territorial, permiten que el visitante no solo participe en una celebración espiritual, sino que viva la tradición y la cultura local. Además así se logra una integración de la cadena de valor del turismo de una manera integral.
Villa de Leyva
¿Cómo ha trabajado su gobierno con las comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes del Departamento para garantizar que el turismo cultural represente de forma auténtica sus tradiciones y cosmovisiones?
Hemos trabajado bajo un enfoque diferencial e inclusivo, articulando esfuerzos con el Ministerio de las Culturas y el Viceministerio de Turismo mediante nodos territoriales de turismo cultural comunitario.
El objetivo es garantizar que las experiencias turísticas respeten la cosmovisión, la memoria y la autonomía cultural de las comunidades campesinas e indígenas, promoviendo un turismo con identidad y con justicia social.
En su experiencia como líder regional, ¿cuáles han sido los principales retos para potenciar la identidad cultural como pilar del turismo y qué aprendizajes ha obtenido para superarlos?
El principal reto ha sido consolidar una articulación efectiva entre prestadores de servicios, alcaldías y entidades departamentales.
Lo hemos superado mediante un modelo único en el país: los Consejos Provinciales de Turismo, que fortalecen la gobernanza, la planificación participativa y el empoderamiento empresarial.
El aprendizaje más importante ha sido que el desarrollo turístico sostenible solo es posible cuando las comunidades son parte activa de la toma de decisiones.
El Festival Internacional de la Cultura de Boyacá ha tenido ediciones memorables. ¿Qué importancia tiene este tipo de iniciativas culturales para la cohesión social y la atracción de visitantes, y qué resultados ha observado?
El Festival Internacional de la Cultura Campesina se ha consolidado como un escenario para dignificar y visibilizar el campo boyacense, reconociendo a nuestros campesinos como protagonistas del desarrollo cultural, productivo y turístico del departamento.
Desde la articulación institucional, especialmente con la Secretaría de Turismo, el festival no solo exalta las tradiciones, la gastronomía, la música y los saberes ancestrales, sino que también dinamiza la economía local, fortalece el turismo rural y proyecta a Boyacá como un territorio auténtico y con identidad propia.
Este evento se integra a la apuesta de Boyacá es para Vivirla, porque permite que propios y visitantes conecten con nuestras raíces, valoren el trabajo del campo y vivan experiencias culturales que reflejan el orgullo y la esencia de nuestra tierra.
En el contexto de la descentralización y fortalecimiento de regiones, ¿cómo considera que el turismo cultural puede contribuir a la equidad territorial y a la generación de oportunidades económicas en los municipios boyacenses?
En el marco de la descentralización, el turismo cultural se entiende como una herramienta real para cerrar brechas entre la capital del departamento y los municipios. Boyacá tiene una riqueza histórica, patrimonial y campesina distribuida en todo el territorio, y cuando se organiza, se promociona y se acompaña técnicamente, esa riqueza se convierte en oportunidades económicas directas para las comunidades.
Desde la Secretaría de Turismo se ha trabajado en fortalecer rutas, festivales, procesos de capacitación y formalización de prestadores, permitiendo que municipios pequeños puedan integrarse a la oferta turística departamental y recibir visitantes durante todo el año. Esto dinamiza sectores como la gastronomía, el alojamiento rural, el transporte y el comercio local, generando ingresos que se quedan en el territorio.
El turismo cultural no solo promueve la identidad y el orgullo por lo propio, sino que equilibra el desarrollo regional al llevar inversión, promoción y acompañamiento institucional a distintas provincias. Esa es la visión que se impulsa bajo la marca Boyacá es para Vivirla: un departamento donde cada municipio tenga la posibilidad de mostrar su historia, su cultura y su gente como motor de crecimiento y bienestar.
¿Qué papel juegan las alianzas público-privadas en el desarrollo turístico de Boyacá, particularmente en proyectos que resaltan la identidad cultural y la riqueza histórica del Departamento?
Las alianzas público-privadas cumplen un papel estratégico en el fortalecimiento del turismo en Boyacá, porque permiten sumar capacidades, inversión y conocimiento para potenciar los territorios. El sector público orienta la planificación, la promoción y el acompañamiento técnico, mientras que el sector privado aporta innovación, calidad en el servicio y dinamismo empresarial.
Desde la Secretaría de Turismo se ha promovido una articulación permanente con empresarios, operadores, cámaras de comercio y gremios, logrando que proyectos turísticos no dependan únicamente de recursos públicos, sino que se consoliden como apuestas sostenibles en el tiempo. Estas alianzas han sido fundamentales para mejorar infraestructura turística, fortalecer eventos culturales y posicionar destinos emergentes en distintas provincias.
Bajo la visión de Boyacá es para Vivirla, las alianzas público-privadas permiten que el desarrollo turístico sea compartido, responsable y con beneficios reales para las comunidades, garantizando mayor competitividad y oportunidades económicas en todo el departamento.
Mirando hacia el futuro, ¿qué estrategias contempla su administración para posicionar a Boyacá como destino de referencia en turismo cultural en Colombia y América Latina?
Boyacá está enfocada en consolidar un modelo competitivo, sostenible y descentralizado, donde cada provincia tenga un rol protagónico. El propósito es pasar de un turismo estacional a uno permanente, diversificando la oferta con experiencias culturales, rurales, de naturaleza y bienestar que generen ingresos durante todo el año.
Desde la Secretaría de Turismo se proyecta fortalecer la calidad del servicio, la formalización de prestadores, la innovación digital en promoción y comercialización, y la consolidación de rutas temáticas que integren varios municipios. También se seguirá impulsando la formación del talento humano y el acompañamiento técnico a emprendimientos locales para que el crecimiento sea organizado y sostenible.
La visión es clara: posicionar al departamento como referente nacional en turismo cultural y rural, bajo una apuesta de identidad, calidad y sostenibilidad. Porque Boyacá es para Vivirla no solo hoy, sino como un proyecto de largo plazo que garantice desarrollo económico, orgullo territorial y bienestar para las futuras generaciones.
¿Cómo evalúa que la promoción de la identidad cultural a través del turismo puede contribuir al bienestar social de las comunidades boyacenses y al desarrollo integral del territorio?
La promoción de la identidad cultural a través del turismo es una herramienta poderosa para el bienestar social, porque cuando una comunidad valora y proyecta su historia, sus tradiciones y sus saberes, fortalece su autoestima colectiva y su sentido de pertenencia. En Boyacá, el patrimonio histórico, la cultura campesina, la música, la gastronomía y las festividades no solo son símbolos culturales, sino activos que generan oportunidades reales.
Desde la Secretaría de Turismo se ha impulsado la organización y promoción de estos procesos culturales para que se conviertan en motores económicos locales, beneficiando a artesanos, cocineras tradicionales, guías, hoteleros y emprendedores. Cuando el turismo se planifica con enfoque territorial, los ingresos se distribuyen en la comunidad, se dinamiza la economía y se fortalecen redes sociales y productivas.
Además, el turismo cultural contribuye al desarrollo integral porque integra lo económico, lo social y lo cultural en una misma apuesta. No se trata solo de atraer visitantes, sino de proteger la identidad, generar empleo digno y mejorar la calidad de vida. Esa es la esencia de Boyacá es para Vivirla: un modelo donde la cultura no se pierde, sino que se convierte en el eje del progreso y del bienestar colectivo.
Para finalizar, cómo ciudadano nacido en la linda ciudad de Socha, “Tierra del Sol y clara Luna” del Departamento Boyacá, ¿por qué debemos de visitar el Departamento de Boyacá?
Visitar Boyacá es encontrarse con la esencia misma de Colombia. Es recorrer un territorio donde cada municipio tiene una historia que contar, una tradición que compartir y una experiencia auténtica que ofrecer.
Boyacá es cuna de libertad, de cultura campesina, de arquitectura colonial, de paisajes imponentes y de una gastronomía que nace del trabajo honesto del campo. Desde nuestros páramos y lagunas, hasta nuestros pueblos patrimonio y festivales culturales, el visitante no solo conoce destinos, sino que vive experiencias que conectan con la identidad y las raíces.
Además, hoy el departamento avanza con organización, calidad y sostenibilidad, gracias al trabajo articulado que lidera la Secretaría de Turismo, fortaleciendo rutas, eventos y procesos que garantizan una experiencia segura y memorable.
Señor Gobernador, le expresamos nuestro más sincero agradecimiento por habernos concedido esta valiosa entrevista y por compartir con tanta claridad, profundidad y compromiso su visión sobre el presente y el futuro del turismo cultural en Boyacá. Sus reflexiones constituyen un testimonio de liderazgo público orientado al desarrollo sostenible, la identidad territorial y el bienestar de las comunidades.
Valoramos especialmente su disposición, apertura y precisión al abordar cada una de las preguntas, así como la información detallada que ha tenido a bien ofrecer para nuestros lectores. Estamos convencidos de que sus palabras contribuirán a fortalecer el conocimiento, la proyección internacional y el reconocimiento del extraordinario patrimonio cultural boyacense.
Reciba nuestro reconocimiento por su tiempo, su generosidad y su permanente compromiso con el progreso del departamento.
Las ideas y opiniones expresadas en este documento no reflejan necesariamente la posición oficial del Tourism and Society Think Tank ni comprometen en modo alguno a la Organización, y no deberán atribuirse al TSTT o a sus miembros.
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