Entrevista con Maria Abellanet i Meya
CETT Barcelona School of Tourism, Hospitality and Gastronomy
Entrevista con Maria Abellanet i Meya
CETT Barcelona School of Tourism, Hospitality and Gastronomy
Maria Abellanet i Meya
CETT Barcelona School of Tourism, Hospitality and Gastronomy
María Abellanet Meya es doctora en Humanidades y Ciencias Sociales, graduada en Turismo y Dirección de Empresas, con Máster en Dirección Financiera y en Gestión Administrativa. Recibió la Medalla de Turismo de la Generalitat de Catalunya en la categoría “Mejora del Conocimiento y la investigación aplicada en el sector turístico” en 2014.
Acumula una dilatada trayectoria profesional y empresarial al frente del CETT, con más de 35 años de experiencia y dedicación al sector turístico en la triple vertiente de la gestión, la formación y la participación activa en instituciones y fórums de reflexión. Lideró las “Bases para la gestión y promoción de un turismo responsable y sostenible”, proyecto impulsado por el Ayuntamiento de Barcelona (2015).
Actualmente, es miembro experta del Consejo Turismo y Ciudad del Ayuntamiento de Barcelona, miembro del Círculo de Turismo de la Diputación de Barcelona y miembro de la Junta Directiva de Miembros Afiliados de la Organización Mundial del Turismo (OMT), entre otros.
Dra. Abellanet, lidera una institución formadora de talento en turismo, hostelería y gastronomía: ¿cómo define usted el papel del capital humano como factor estratégico para que el sector turístico sea más competitivo, resiliente y sostenible en los próximos años?
La clave de la excelencia y la competitividad en turismo es el talento humano. Lo que marca la diferencia son las personas y el futuro del turismo depende del talento que lo impulsa. Por lo tanto, nuestro reto está en hacer del talento un valor diferencial, invirtiendo en conocimiento y formación, que es invertir en futuro y competitividad. Sin profesionales bien formados no hay sostenibilidad, ni innovación, ni experiencia de calidad. Invertir en talento es crear futuro.
En este sentido, el CETT, adscrito a la Universidad de Barcelona (UB) y estrechamente vinculado al sector desde su creación, se ha convertido en una comunidad de aprendizaje y exploración que, a través de la formación, la investigación aplicada, y el fomento de la innovación y el emprendimiento, prepara al talento responsable para construir el futuro de la industria turística. Estamos convencidos de que el conocimiento y la formación deben ser los aceleradores del talento competente para la transformación del sector.
El talento humano necesita de todos aquellos componentes que nos humanizan, llamados soft skils: pensamiento crítico, iniciativa, creatividad y adaptación al cambio, por ejemplo. Nos enorgullece poder afirmar que las empresas destacan la proactividad, la iniciativa, la vocación de servicio, la curiosidad y las ganas de aprender de los alumni y alumnos del CETT, valores que desarrollan aquí en su etapa formativa.
El CETT trabaja con proyectos de investigación aplicada y transferencia de conocimiento: ¿podría compartir cómo las alianzas entre universidad, empresa y administración pública permiten generar innovación real y de impacto para destinos turísticos, cadenas de valor y comunidades locales?
Los retos actuales no se pueden afrontar desde un solo ámbito, y por ello apostamos por una colaboración real y continuada entre el mundo empresarial, académico e institucional. Porque liderar hoy es tejer alianzas, cocrear y compartir conocimiento e innovar conjuntamente.
Por eso, en el CETT concebimos la generación de conocimiento desde la perspectiva de la investigación aplicada para generar un impacto consciente, centrando nuestra actividad investigadora en identificar, analizar y definir soluciones propositivas a retos específicos de los ámbitos turístico, hotelero o gastronómico.
Desde el CETT creemos en este modelo y lo impulsamos desde plataformas como la Cátedra UB de Turismo, Hotelería y Gastronomía CETT, o participando en redes integradas tanto por agentes académicos como de la administración y el territorio, como por ejemplo NECSTour, la Red de Regiones Europeas para un Turismo Sostenible y Competitivo. Además, desde su creación en 2016, soy miembro del Consejo de Turismo y Ciudad, el órgano consultivo y de participación en el ámbito del turismo del Ayuntamiento de Barcelona, en el que se debate el modelo de ciudad y el desarrollo turístico deseados, y otras personas expertas del CETT han participado en grupos de trabajo sobre movilidad, prioridades para el modelo turístico de ciudad, sostenibilidad y turismo, nuevos imaginarios turísticos, mercado laboral y turismo, o la estrategia de marketing turístico.
La transformación digital y la economía de datos están cambiando profundamente la industria turística: ¿qué competencias emergentes considera fundamentales para los profesionales del sector y cómo las integra el modelo educativo de CETT para que sus egresados respondan al nuevo contexto?
El futuro del talento en turismo pasa por integrar tecnología y humanismo. Es fundamental desarrollar competencias emergentes como la alfabetización en datos y la analítica aplicada, la comprensión estratégica de la inteligencia artificial y la automatización o capacidad de diseñar y gestionar plataformas digitales. Y, sobre todo, es importante cultivar el pensamiento crítico ante la tecnología con una sólida base en ética, sostenibilidad y gobernanza del dato, con habilidades transversales clave como la creatividad, la adaptación al cambio, el trabajo con equipos híbridos humano-máquina y la toma de decisiones basada en evidencias.
En esta dirección, en el CETT formamos profesionales capaces no solo de utilizar la tecnología, sino de interpretarla, cuestionarla y gobernarla. Con preparación para liderar la industria turística en un escenario marcado por los datos, la automatización y la innovación constante, para que comprendan la tecnología no como un fin, sino como una herramienta estratégica al servicio del negocio, la gestión de destinaciones turísticas y la experiencia del usuario.
Respecto a la sostenibilidad, la inclusión y la responsabilidad social en turismo, ¿qué iniciativas o proyectos destacados ha impulsado CETT bajo su liderazgo que ejemplifiquen la integración de la docencia, la investigación y la gestión responsable del territorio?
La sostenibilidad, la inclusión y la responsabilidad social son valores que se integran de forma transversal en la docencia y en los proyectos que se realizan desde nuestros grupos de investigación. Experiencias como el proyecto europeo GreenHost, que ofrece experiencias internacionales formativas al alumnado para desarrollar competencias en sostenibilidad y digitalización aplicables al contexto local, son una muestra de ello. También son valores integrados en el ámbito de la gestión empresarial, donde hemos recibido el Premio EMAS 2023 al Hotel Alimara en reconocimiento a sus políticas ambientales, y contamos con el Certificado Biosphere.
En relación con la sostenibilidad, me gustaría poner en valor el Grupo de Reflexión de la CETT Fundació, una plataforma de diálogo y aportación de valor sobre temas de relevancia para el ámbito turístico, a través del cual exploramos soluciones, recomendaciones, conocimiento aplicable y estrategias que interpelen al sector y a la sociedad. En diciembre de 2025 celebramos el primer encuentro bajo el lema “Emergencia climática y turismo en el Mediterráneo”, del que próximamente publicaremos un documento con conclusiones y recomendaciones políticas.
Me gustaría añadir que en este momento estamos ultimando la adhesión del CETT a T on Climate Action in Tourism, una iniciativa liderada por UN Tourism en el marco de One Planet Sustainable Tourism Programme, en el que hemos sido invitados a participar en reconocimiento a nuestro compromiso con la sostenibilidad climática en el sector.
En un entorno globalizado, los destinos requieren una visión internacional. ¿Cómo prepara CETT a sus estudiantes y al sector para competir y colaborar globalmente, al mismo tiempo que preservan la identidad local y los valores culturales de sus contextos?
Afrontamos este reto desde la formación, la vinculación con el territorio y un fuerte compromiso social y cultural.
Los destinos turísticos necesitan profesionales capaces de actuar con visión internacional, pero también profundamente conectados con la identidad local. Para conseguirlo, preparamos a nuestro alumnado - más de 1.500 estudiantes, procedentes de 73 países diferentes- con una visión integradora, y trabajamos competencias clave como el liderazgo ético, la interculturalidad y la comunicación global.
Nuestra oferta académica incorpora una perspectiva internacional, con programas de movilidad, asignaturas en diferentes idiomas, proyectos colaborativos con convenios con setenta universidades extranjeras y un constante análisis de tendencias globales. A su vez, fomentamos el arraigo territorial como un valor estratégico, con experiencias formativas vinculadas a preservar el patrimonio material y el inmaterial, como la gastronomía y la cultura locales.
En la economía del turismo, las micro, pequeñas y medianas empresas representan una parte significativa. ¿Qué vínculos mantiene CETT con este tejido empresarial y qué tipo de programas de apoyo (formación, asesoramiento, innovación) desarrolla para elevar su competitividad?
Las micro, pequeñas y medianas empresas son una pieza clave de nuestro ecosistema formativo y del modelo turístico del país, con las que mantenemos un vínculo estrecho y continuo que se concreta en diversos ámbitos, como la formación a medida o proyectos de asesoría y acompañamiento, utilizando una lógica aplicada que ayuda a las empresas a transformar retos reales en acciones concretas.
Uno de nuestros elementos diferenciales es la transmisión de la investigación aplicada que generada por los grupos de investigación del CETT al tejido empresarial en forma de proyectos aplicados, metodologías, herramientas de gestión y propuestas de innovación, respondiendo a necesidades reales del sector y contribuyendo a una toma de decisiones informada. Además, se generan a espacios de conocimiento y networking para el sector, como los Desayunos de turismo, promovidos conjuntamente con la patronal Foment del Treball, el Tourism Talent Management, el CETT Talent o las CETT Talks.
Y, por último, pero fundamental, la innovación y la conexión con el talento. A través de prácticas curriculares, proyectos académicos vinculados a empresas, retos reales y colaboraciones estables con el sector, facilitamos que las pymes tengan acceso al talento joven y a nuevas miradas, a la vez que el alumnado se forma en entornos reales. En conjunto, nuestro objetivo es contribuir a un modelo turístico más profesionalizado, sostenible y con mayor retorno social. De hecho, recientemente hemos inaugurado el Consejo Asesor de Empresas CETT, un espacio de colaboración proactiva entre el mundo académico y profesional con el objetivo de generar conjuntamente nuevas capacidades, hacer del talento un valor diferencial y transformar el conocimiento en impacto positivo para el sector.
Las alianzas público-privadas son clave para la gobernanza del turismo sostenible. Desde su experiencia, ¿qué elementos considera imprescindibles para que dichas alianzas generen resultados tangibles para destinos, sin quedar solo en buenas intenciones?
Como ya hemos comentado, nuestra filosofía y esencia de trabajo son colaborativas. Para conseguir convenios y colaboraciones exitosas, definimos de forma clara los objetivos, y establecemos indicadores de éxito claros y transparentes. Es fundamental contar con un horizonte claro, informado y basado en conocimientos tangibles para que las buenas intenciones puedan ser trascendidas y las alianzas dejen resultados concretos y beneficiosos para la comunidad y los agentes implicados.
Para ello, deben fundamentarse en dos elementos operativos: la democratización del dato y la estandarización del compromiso. Las alianzas deben servir para construir una visión compartida, porque si el sector público y privado no miran los mismos datos, no pueden solucionar los mismos problemas. En este sentido, me gustaría destacar algunas de nuestras colaboraciones de éxito, como el proyecto de indicadores de sostenibilidad con el Ayuntamiento de Barcelona llevado a cabo por la Cátedra UB de Turismo, Hotelería y Gastronomía CETT.
La hostelería y la gastronomía requieren combinar tradición y novedad. ¿Cómo está CETT integrando las tendencias emergentes (gastronomía experiencial, turismo de alimentos, marcada digitalización) con el respeto por el patrimonio culinario y turístico del entorno catalán e internacional?
En el CETT entendemos que innovar y preservar además de compatible es imprescindible. Nuestro compromiso con el territorio y la sostenibilidad nos vincula directamente con la conservación del patrimonio, especialmente en el contexto catalán, donde la identidad gastronómica y cultural es un activo estratégico y, a la vez, un legado a proteger. Por ello, integramos las tendencias emergentes desde una lógica de responsabilidad: avanzar sin desarraigar, modernizar sin homogeneizar y digitalizar sin perder autenticidad.
Como institución académica, además, tenemos la obligación de formar profesionales capaces de operar en un mercado cada vez más tecnológico, orientado a datos y exigente en términos de impacto ambiental y social, pero también profundamente sensible a la narrativa, a la procedencia, a la estacionalidad y a los valores de un territorio. Nuestro objetivo es claro: formar talento comprometido con el territorio y, a la vez, plenamente conectado con la innovación y la digitalización del sector a escala catalana e internacional.
El sector turístico enfrenta grandes retos como la estacionalidad, la fuga de talento o la presión sobre recursos locales. ¿Qué estrategias educativas, de investigación o de vinculación institucional promueve CETT para contribuir a superar esos desafíos en colaboración con las administraciones?
Desde el CETT entendemos que los grandes retos del sector turístico —como la estacionalidad, la atracción y retención de talento o la presión sobre los recursos locales— solo pueden abordarse desde una lógica de corresponsabilidad entre formación, conocimiento y políticas públicas.
En el ámbito educativo, promovemos una formación integral y aplicada, estrechamente conectada con la realidad turística. Apostamos por planes de estudio que incorporan la sostenibilidad, la gestión responsable de destinos, la innovación y la adaptación al cambio climático, así como por el desarrollo de competencias transversales que favorecen la empleabilidad estable y de calidad. Además, trabajamos activamente para alinear la oferta formativa con las necesidades reales del sector y anticipar los perfiles profesionales que requerirá el turismo del futuro.
En cuanto a la investigación y la transferencia de conocimiento, el CETT impulsa proyectos orientados a generar evidencia útil para la toma de decisiones públicas y empresariales. A través de estudios, jornadas y congresos trabajamos para contribuir a un turismo más resiliente y mejor integrado en el territorio.
Finalmente, desde la vinculación institucional, actuamos como puente entre el mundo académico, el tejido empresarial y las administraciones públicas. Participamos en mesas de trabajo, consejos asesores y proyectos estratégicos donde se definen políticas turísticas, poniendo el acento en el valor del talento, la formación continua y la innovación como palancas clave. Creemos firmemente que solo desde una colaboración público-privada sólida y basada en el conocimiento será posible avanzar hacia un modelo turístico más sostenible, competitivo y socialmente responsable.
En su trayectoria, ha defendido el valor del conocimiento para la competitividad del sector (tal como se menciona en la candidatura de CETT a UN Tourism). ¿Qué papel juegan las redes internacionales de educación e investigación turística para fortalecer el posicionamiento de instituciones como CETT en el ámbito global?
Como centro de conocimiento, investigación y formación en turismo, adscrito a la Universidad de Barcelona, nuestra presencia en redes internacionales es un ítem indispensable. Nos pone en contacto con nuestros pares, a la vez que con contextos y realidades distintos que permiten integrar una mirada internacional y diversa y posicionar el CETT como un agente de conocimiento con capacidad de incidir en la realidad que va más allá del contexto local. A su vez, nos convierte en un hub de expertos internacionales, aumentando exponencialmente nuestra aportación a la competitividad del sector.
Nuestra presencia en redes internacionales integra los diversos ámbitos de conocimiento sobre el turismo, un sector complejo y multidimensional; por ejemplo, personas investigadoras del CETT ocupan tanto el Executive Council de la International Association for Tourism Economics (IATE), como el Comité Científico del Centro Europeo para el Turismo Literario (TULE). También formamos parte de redes tan diversas como el EUROCHRIE (The Hospitality and Tourism Educators) o el IFITT (International Federation for IT and Travel & Tourism, muestra de la multidisciplinaridad del centro y su capacidad para analizar el turismo desde diferentes perspectivas.
Nuestra contribución al trabajo en red no se limita al ámbito académico, sino que también nos incorporamos como agente académico en iniciativas como el barómetro de UN Tourism, siendo contribuidores del mismo, en la red NECSTOUR (The Network of European Regions for Competitive and Sustainable Tourism), o en ISTO (International Social Tourism Organisation).
A nivel estatal también incorporamos esta diversidad en nuestra actividad en red, formando parte de la junta directiva de la AECIT; organización de referencia para los investigadores en turismo, o participando de la red REDINTUR o la AGE (Asociación de Geógrafos Españoles).
Para los jóvenes que desean iniciarse en el sector turismo-hospitalidad-gastronomía, ¿qué consejo ofrecería sobre formación, actitud profesional y pensamiento crítico, teniendo en cuenta los cambios acelerados en tecnología, sostenibilidad y mercado laboral?
Primero, les felicitaría por escoger este sector para formarse y desarrollar su carrera profesional. Una industria que genera experiencias que conectan personas, culturas y paisajes.
En segundo lugar, les diría que cuiden su formación a lo largo de su vida. El sector necesita profesionales bien preparados, con una base sólida y, al mismo tiempo, con capacidad de aprender de forma continua. La tecnología, la sostenibilidad o los nuevos modelos de negocio evolucionan muy rápido, y solo una buena formación —conectada con la realidad del sector y del territorio— permite adaptarse y crecer profesionalmente.
Finalmente, insistiría en las actitudes y las soft skills, que son determinantes para marcar la diferencia en un sector profundamente humano, donde el compromiso, la responsabilidad, la curiosidad y la atención al cliente son fundamentales. Es importante que entren con ilusión, y con criterio y ambición suficientes para mejorar el sector desde dentro.
El turismo del futuro necesita profesionales capaces de cuestionar modelos que ya no funcionan, de tomar decisiones responsables y de entender el impacto social, económico y ambiental de su trabajo. Desde el CETT formamos personas conscientes que no solo saben hacer bien su trabajo, sino que entienden por qué lo hacen y para qué, con una mirada ética, innovadora y comprometida con un turismo más sostenible.
En relación con la colaboración entre academia y los destinos turísticos, ¿podría compartir un caso concreto en el que CETT haya intervenido para mejorar la competitividad de un destino mediante formación, investigación aplicada o innovación institucional?
El área de investigación del CETT dispone de una unidad de transferencia de conocimiento donde se elaboran proyectos en colaboración con organismos e instituciones públicas. Por ejemplo, el año pasado, nuestro equipo de investigación especializado en turismo gastronómico impulsó, junto a Saborea España -alianza estratégica integrada por la Asociación de Destinos para la Promoción del Turismo Gastronómico, FACYRE, Euro-Toques y Hostelería de España, y apoyada por Turespaña-, la creación del Foro Académico Saborea España.
Este Foro es un espacio de colaboración en el que la comunidad experta de investigación en turismo gastronómico, procedente de universidades situadas en destinos adheridos, trabaja juntamente con gestores turísticos en proyectos orientados a mejorar el desarrollo del turismo gastronómico. El primer proyecto en el que participó el Foro Académico fue el diseño de los Indicadores para el análisis del turismo gastronómico, iniciativa que también lideramos desde el CETT.
La medición del impacto social, económico y medioambiental del turismo es cada vez más relevante. ¿Cómo aborda CETT esta dimensión en su actividad académica y de investigación, y qué indicadores considera más útiles para evaluar la contribución del turismo al bienestar comunitario?
El CETT aborda esta dimensión de forma integral, cruzando la investigación académica con la transferencia práctica. Trabajamos tanto desde la línea de Turismo y Sociedad del Grupo de Investigación TURCiT, como desde la Cátedra UB de Turismo, Hotelería y Gastronomía CETT.
En este sentido, nuestra colaboración con el Ayuntamiento de Barcelona ha sido clave. Por un lado, nuestra investigación sobre indicadores de sostenibilidad permitió sentar las bases metodológicas del actual Observatorio del Turismo en Barcelona, facilitando su ingreso en la Red Internacional de Observatorios de Turismo Sostenible (INSTO) de la Organización Mundial del Turismo (OMT). Por otro lado, lideramos proyectos de gobernanza participativa, buscando integrar la visión ciudadana en la gestión real del destino.
En cuanto a los indicadores, para evaluar el bienestar comunitario debemos ir más allá de los económicos tradicionales. Considero fundamentales aquellos que miden la presión y la convivencia, como el índice de satisfacción del residente (la percepción que la vecindad tiene del turismo), la saturación en espacios públicos y la evolución del precio de la vivienda en zonas turísticas. De la misma forma, debemos monitorizar el gasto en comercio de proximidad y, sobre todo, la calidad del empleo generado. La sostenibilidad social falla si el residente no siente que el turismo le aporta valor.
Finalmente, Dra. Abellanet, mirando hacia el futuro (próximos cinco a diez años), ¿cuál es su visión estratégica para CETT y cuáles serían los tres logros clave que le gustaría alcanzar en educación, innovación y colaboración pública-privada para transformar el turismo en motor de desarrollo sostenible?
Mirando a los próximos cinco o diez años, nuestra visión estratégica es clara: consolidar el CETT como el centro universitario de referencia internacional en formación, investigación y transferencia de conocimiento en turismo, hotelería y gastronomía. Queremos ser un actor clave en la transformación del sector hacia un modelo más competitivo, mejor gobernado y genuinamente sostenible.
En este horizonte, los tres grandes logros que nos gustaría alcanzar se articulan en torno al conocimiento, el talento y la innovación.
En primer lugar, el desarrollo de talento. Nuestro objetivo es formar profesionales altamente competentes, con espíritu crítico, ética y calidad humana, capaces de liderar y dar respuesta a los grandes retos de un sector en permanente transformación. Profesionales que no solo dominen el conocimiento y la técnica, sino que entiendan el impacto social, económico y ambiental de sus decisiones.
En segundo lugar, la innovación. Aspiramos a que el Campus CETT se consolide como un hub de referencia en investigación, creatividad e innovación abierta y transdisciplinar en turismo, hotelería y gastronomía. Un espacio vivo donde universidad, empresas, administraciones públicas e instituciones sociales trabajen conjuntamente, generando soluciones reales a los desafíos del sector.
Y, finalmente, el conocimiento aplicado. Para que el turismo sea un verdadero motor de desarrollo sostenible, es imprescindible generar evidencia y conocimiento útil que conecte la universidad, el sector empresarial y los destinos turísticos, y que sirva de base para las políticas públicas y las estrategias privadas de transformación del turismo.
En definitiva, desde el CETT queremos contribuir, desde el rigor académico y el compromiso con la sociedad, a construir un turismo con más valor, más sentido y más futuro.
Muchas gracias por esta enriquecedora oportunidad de compartir la visión estratégica del CETT. Ha sido un placer profundizar en el papel crucial del talento humano como motor de competitividad y sostenibilidad en el sector turístico, y desde el Tourism and Society Think Tank quedamos a disposición del CETT para colaborar en todos aquellos aspectos que permita la consolidación del conocimiento de los profesionales del Turismo.
Las ideas y opiniones expresadas en este documento no reflejan necesariamente la posición oficial del Tourism and Society Think Tank ni comprometen en modo alguno a la Organización, y no deberán atribuirse al TSTT o a sus miembros.
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