Para hacer frente a esta situación, el Ejecutivo brasileño ha optado por eliminar temporalmente los impuestos PIS/Cofins aplicados al combustible de aviación. Esta medida permitirá una reducción directa del coste por litro, estimada en torno a 0,07 reales, lo que supone un alivio inmediato para las compañías en un momento de elevada presión financiera.
La supresión de estos gravámenes forma parte de una estrategia más amplia diseñada por el Ministerio de Puertos y Aeropuertos en coordinación con el Ministerio de Hacienda. El objetivo principal es evitar que el incremento de costes se traslade a los consumidores, preservando así la demanda y manteniendo la conectividad aérea en un país de dimensiones continentales como Brasil.
En paralelo, el Gobierno ha puesto en marcha un ambicioso programa de financiación a través del Fondo Nacional de Aviación Civil. Este instrumento permitirá a las aerolíneas acceder a líneas de crédito de hasta 2.500 millones de reales por empresa, destinadas específicamente a la compra de combustible. La gestión de estos recursos recaerá en el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social, mientras que el riesgo financiero será asumido por las propias compañías.
A esta medida se suma la creación de una línea adicional de crédito para capital de trabajo dotada con 1.000 millones de reales. Este mecanismo busca garantizar la liquidez necesaria para que las empresas puedan mantener sus operaciones en un entorno de elevada incertidumbre, evitando tensiones que puedan derivar en recortes de rutas o reducción de servicios.
El paquete también contempla la flexibilización de ciertas obligaciones regulatorias. En concreto, las aerolíneas podrán aplazar hasta finales de año el pago de las tasas de navegación aérea correspondientes a varios meses de 2026. Esta medida permite liberar recursos a corto plazo y mejorar la capacidad de gestión financiera de las compañías en un momento especialmente delicado.
Asimismo, se ha establecido un mecanismo de transición en los precios del combustible que busca suavizar el impacto de las subidas aplicadas por Petrobras. Las distribuidoras podrán afrontar los incrementos de forma escalonada, con un pago inicial reducido y el resto diferido en varios plazos, lo que contribuye a mitigar el efecto inmediato sobre la estructura de costes del sector.
Este conjunto de medidas responde a la necesidad de preservar la estabilidad de uno de los mercados aéreos más relevantes de América Latina. En los últimos años, Brasil había registrado cifras récord de pasajeros, consolidando una tendencia de crecimiento sostenido que ahora se ve amenazada por el encarecimiento del combustible y la incertidumbre internacional.
El Ejecutivo ha subrayado que todas las acciones han sido cuidadosamente diseñadas para mantener el equilibrio fiscal, al tiempo que generan un impacto directo y efectivo en el sector. La combinación de alivio tributario, acceso a financiación y flexibilización de pagos busca ofrecer una respuesta integral que permita a las aerolíneas mantener su actividad sin comprometer su viabilidad a medio plazo.
Más allá del corto plazo, estas medidas también pretenden reforzar la resiliencia del sector aéreo brasileño ante futuras crisis. La dependencia del combustible como principal coste operativo pone de manifiesto la vulnerabilidad estructural de la industria frente a las fluctuaciones del mercado energético, lo que obliga a los gobiernos a intervenir en momentos críticos.
En este contexto, la actuación de Brasil se enmarca en una tendencia global en la que distintos países están adoptando políticas similares para proteger sus industrias aéreas. La prioridad es evitar una contracción de la conectividad, un factor clave no solo para el turismo, sino también para la actividad económica en su conjunto.
De este modo, el paquete anunciado no solo busca amortiguar el impacto inmediato del aumento de costes, sino también sentar las bases para una recuperación sostenida del sector. La capacidad de las aerolíneas para adaptarse a este nuevo escenario será determinante para garantizar la continuidad del crecimiento del transporte aéreo en Brasil en los próximos años.