Uno de los aspectos más relevantes de esta nueva etapa es precisamente el protagonismo otorgado a los destinos turísticos. Frente a un modelo centrado tradicionalmente en la oferta empresarial, el WTTC apuesta por una visión en la que los territorios, sus comunidades y su capacidad de gestión se convierten en el eje de la estrategia. Esta aproximación reconoce que el éxito del turismo depende tanto de la experiencia del visitante como del equilibrio con el entorno social y ambiental.
Maribel Rodríguez ha defendido en múltiples ocasiones que el turismo debe evolucionar hacia prácticas sostenibles impulsadas no solo por regulaciones, sino también por las propias expectativas de los viajeros, cada vez más conscientes del impacto de sus decisiones. Este cambio de mentalidad obliga a las empresas y a las administraciones a colaborar estrechamente para diseñar destinos más responsables y competitivos.
El WTTC también subraya la importancia de la innovación y la digitalización como pilares del futuro del sector. La incorporación de tecnologías avanzadas, junto con el análisis de datos y la personalización de experiencias, permitirá a los destinos adaptarse mejor a las nuevas demandas del mercado. Al mismo tiempo, se busca reforzar la capacidad de los destinos para gestionar flujos turísticos y evitar fenómenos como la saturación.
Otro de los ejes fundamentales es la cooperación público-privada. El turismo, por su naturaleza transversal, requiere una coordinación constante entre gobiernos, empresas y comunidades locales. En este sentido, el papel de líderes con experiencia internacional como Rodríguez resulta determinante para articular estrategias globales que puedan aplicarse de forma efectiva a nivel local.
La nueva orientación del WTTC también coincide con un momento de fuerte recuperación del turismo a nivel mundial, tras los impactos sufridos en tiempos recientes. Según diversas previsiones del sector, la actividad turística no solo ha recuperado niveles previos, sino que apunta a seguir creciendo por encima de la media de la economía global, consolidándose como uno de los motores clave del desarrollo económico.
En este escenario, la apuesta por situar a los destinos en el centro implica también una mayor responsabilidad para estos. La planificación, la sostenibilidad y la gestión de recursos se convierten en factores críticos para garantizar un crecimiento equilibrado. Los destinos ya no son simples receptores de turistas, sino actores estratégicos en la cadena de valor del turismo.
La reincorporación de Maribel Rodríguez simboliza, en definitiva, una etapa de continuidad y transformación. Continuidad, porque se apoya en la experiencia acumulada y en el conocimiento profundo del sector. Transformación, porque redefine prioridades y orienta el futuro del turismo hacia un modelo más consciente, colaborativo y centrado en los territorios.
Con este movimiento, el WTTC refuerza su papel como uno de los principales referentes globales en la gobernanza del turismo. La organización no solo busca impulsar el crecimiento del sector, sino también liderar su evolución hacia un equilibrio entre rentabilidad, sostenibilidad y bienestar social, en un momento en el que el turismo se redefine como un elemento clave para el desarrollo global.