La situación durante 2026, sin embargo, ha experimentado una transformación considerable. La crisis regional ha afectado los flujos internacionales y ha reducido los niveles de ocupación. Las festividades religiosas permitieron una recuperación parcial, estabilizando temporalmente la ocupación hotelera entre el 40% y el 50%, aunque la actividad continúa lejos de los registros alcanzados anteriormente.
El segmento de reuniones y eventos también ha sufrido las consecuencias. Más de un centenar de conferencias y exposiciones previstas en Emiratos Árabes Unidos fueron canceladas o aplazadas, una circunstancia que repercute directamente sobre hoteles, restaurantes, empresas de transporte y otros servicios vinculados a los desplazamientos profesionales. El turismo interno realizado por residentes de Emiratos ha contribuido a compensar parcialmente la disminución de visitantes extranjeros, aunque también ha evidenciado la importancia que conserva el mercado internacional para la economía turística de Dubái.
La conectividad aérea constituye otro elemento determinante. El crecimiento turístico de la ciudad ha estado estrechamente vinculado a su capacidad para funcionar como uno de los grandes centros internacionales de conexiones. Las modificaciones de las condiciones de seguridad han llevado a diferentes aerolíneas internacionales a aplazar o ajustar repetidamente la recuperación de sus operaciones hacia el Golfo Pérsico, mientras Emirates se mantiene como una excepción dentro de este escenario.
Esta situación también ha tenido consecuencias para el Aeropuerto Internacional de Dubái. Durante la primera mitad de 2026 perdió su posición como el aeropuerto con mayor tráfico internacional de pasajeros del mundo, siendo superado por el Aeropuerto Internacional de Incheon, en Seúl. Parte de los viajeros ha optado por itinerarios alternativos que evitan conexiones en Oriente Medio, alterando los flujos que tradicionalmente beneficiaban a Dubái como importante centro de tránsito internacional.
Frente a estas circunstancias, el Departamento de Economía y Turismo de Dubái lanzó en julio una iniciativa dirigida a ciudadanos y residentes de Emiratos Árabes Unidos. La propuesta los anima a invitar a familiares y amigos residentes en otros países a visitar la ciudad, aprovechando las relaciones personales como herramienta para recuperar confianza y estimular nuevamente la llegada de turistas internacionales.
El programa incorpora además incentivos para quienes cumplan los requisitos establecidos. Cuando los visitantes invitados lleguen al destino, los residentes pueden acceder a un paquete de beneficios valorado en más de 3.000 dirhams de Emiratos Árabes Unidos. Las ventajas contemplan opciones relacionadas con alojamiento hotelero, restaurantes, atracciones y diferentes propuestas de ocio. De acuerdo con las condiciones vigentes de la iniciativa, los visitantes deben llegar entre el 20 de julio y el 31 de octubre.
La estrategia supone una aproximación diferente a las campañas tradicionales de promoción turística. En lugar de depender exclusivamente de publicidad institucional o acciones comerciales en mercados emisores, Dubái busca aprovechar la capacidad de recomendación de quienes ya viven en el destino. Familiares y amigos pueden transmitir una percepción cercana de la ciudad y convertirse en un canal directo para incentivar nuevos desplazamientos.
Mientras el turismo intenta recuperar sus anteriores niveles de actividad, otros sectores mantienen una evolución distinta. La inversión inmobiliaria continúa atrayendo capital internacional, mostrando una resistencia que contrasta con las dificultades experimentadas actualmente por el turismo de masas.
El desafío para Dubái será recuperar progresivamente la confianza de los mercados internacionales, restablecer plenamente su conectividad y reactivar los segmentos de ocio, negocios y eventos. La movilización de residentes forma parte ahora de esa estrategia, en un momento en el que la ciudad busca transformar sus propias comunidades en embajadoras capaces de contribuir a recuperar el flujo de visitantes extranjeros.