Uno de los indicadores que mejor ilustra la confianza en el futuro del sector es el volumen de inversión. Según el WTTC, la inversión anual en viajes y turismo superó por primera vez el billón de dólares durante 2025, tras registrar un crecimiento del 8,5 % respecto al ejercicio anterior. Este incremento pone de manifiesto el interés de gobiernos, empresas e inversores por ampliar y modernizar la oferta turística, mejorar la conectividad y responder a las nuevas exigencias de los viajeros.
Gran parte de estos recursos se destinarán a la construcción de nuevos hoteles y complejos turísticos, la ampliación de aeropuertos, la mejora de la red de transporte, el desarrollo de infraestructuras digitales y la incorporación de soluciones tecnológicas que permitan ofrecer experiencias más eficientes, seguras y personalizadas. Asimismo, la inversión favorecerá la diversificación de destinos y la creación de nuevos productos adaptados a diferentes perfiles de visitantes.
El informe también señala que Estados Unidos, China, India y Arabia Saudí lideran actualmente la inversión mundial en el sector turístico. Estas economías concentran cerca de la mitad de toda la inversión realizada a escala global, impulsando proyectos estratégicos destinados a fortalecer su competitividad y atraer un mayor número de viajeros nacionales e internacionales. El desarrollo de grandes infraestructuras, la modernización de destinos consolidados y la apuesta por nuevos polos turísticos forman parte de las estrategias que estos mercados están llevando a cabo para consolidar su posición.
Más allá de las cifras económicas, el WTTC destaca el importante efecto multiplicador que genera el turismo sobre el conjunto de la economía. Cada viaje moviliza una amplia cadena de valor que beneficia a hoteles, restaurantes, compañías aéreas, empresas de transporte terrestre, agencias de viajes, comercios, actividades culturales, proveedores tecnológicos y numerosos pequeños negocios locales. Este impacto convierte al turismo en una actividad estratégica para impulsar el crecimiento económico y dinamizar comunidades de diferentes regiones del mundo.
La organización también subraya que el sector continuará siendo una fuente clave de generación de empleo. A medida que aumente la actividad turística, crecerá la demanda de profesionales especializados en atención al cliente, gestión hotelera, aviación, restauración, organización de eventos, innovación tecnológica y sostenibilidad. Esta evolución contribuirá a crear nuevas oportunidades laborales y a fortalecer economías que encuentran en el turismo uno de sus principales motores de desarrollo.
Otro de los aspectos que marcarán el futuro de la industria será la sostenibilidad. El WTTC considera que las inversiones estarán cada vez más orientadas a reducir la huella ambiental de la actividad turística mediante infraestructuras más eficientes, sistemas energéticos de menor impacto, soluciones de movilidad sostenible y programas destinados a preservar los recursos naturales y el patrimonio cultural de los destinos. El objetivo es garantizar un crecimiento equilibrado que combine competitividad económica con responsabilidad ambiental y social.
La transformación digital también seguirá desempeñando un papel decisivo. El uso de herramientas basadas en inteligencia artificial, análisis de datos, automatización y plataformas digitales permitirá optimizar la planificación de los viajes, mejorar la experiencia de los visitantes y aumentar la eficiencia operativa de empresas y destinos turísticos.
Con estas perspectivas, el Consejo Mundial de Viajes y Turismo concluye que la combinación de una inversión sin precedentes, la creciente demanda internacional y la innovación posicionará al turismo como uno de los sectores con mayor capacidad para impulsar el crecimiento económico mundial durante la próxima década. Las previsiones apuntan a una industria cada vez más sólida, resiliente y preparada para responder a los desafíos del futuro, consolidando su contribución al desarrollo económico y social de numerosos países.