Sin embargo, el aumento de los desplazamientos relacionados con el futbol no consiguió evitar la caída interanual de turistas. Los datos muestran que el impacto de un gran evento internacional no necesariamente se traduce de manera inmediata en un incremento generalizado de las llegadas, especialmente cuando otros segmentos del mercado presentan un comportamiento menos dinámico o cuando determinados viajeros modifican sus fechas y destinos habituales.
El desempeño de los principales mercados emisores permite observar diferencias significativas. Estados Unidos continúa siendo, con amplia diferencia, el principal origen de los viajeros internacionales que visitan México. Durante junio llegaron alrededor de 1,27 millones de turistas estadounidenses por vía aérea, una cifra que supone un incremento aproximado del 1,8% en comparación con el mismo mes de 2025. El crecimiento confirma la importancia estratégica del mercado estadounidense para la industria turística mexicana.
Canadá también mostró una evolución favorable. La llegada de turistas canadienses por vía aérea alcanzó aproximadamente las 183.000 personas, con un crecimiento cercano al 4,3%. Aunque su volumen es considerablemente inferior al de Estados Unidos, Canadá mantiene un peso relevante en numerosos destinos mexicanos, especialmente aquellos vinculados con el turismo vacacional de sol y playa.
El comportamiento de otros mercados fue menos favorable. Reino Unido registró alrededor de 38.000 visitantes llegados por vía aérea, lo que representa una caída aproximada del 4,3%. Colombia, otro mercado latinoamericano importante para México, experimentó un descenso más pronunciado, cercano al 11,8%, con aproximadamente 52.000 turistas durante el mes.
Estas diferencias reflejan un escenario turístico heterogéneo en el que el crecimiento de algunos países emisores no resulta suficiente para compensar completamente la contracción de otros. También evidencian la necesidad de mantener una estrategia diversificada de promoción internacional, capaz de fortalecer mercados consolidados y, al mismo tiempo, recuperar aquellos que muestran señales de debilitamiento.
La evolución de junio debe analizarse además dentro de una perspectiva más amplia. Entre enero y junio de 2026, México recibió aproximadamente 24,3 millones de turistas internacionales, cifra que representa un crecimiento cercano al 6% respecto al primer semestre de 2025. De esta manera, pese al retroceso registrado específicamente en junio, el balance acumulado de los primeros seis meses continúa siendo positivo.
El gasto turístico constituye otro indicador relevante para evaluar la situación. Durante el primer semestre del año, los visitantes internacionales generaron ingresos superiores a los 18.000 millones de dólares, lo que representa un aumento interanual. Este comportamiento demuestra que la evolución del sector no depende exclusivamente del número de llegadas, sino también de la capacidad de atraer viajeros con mayor gasto y prolongar su estancia en los destinos.
El reto para México consiste ahora en aprovechar la visibilidad internacional proporcionada por el Mundial más allá de las semanas en las que se desarrolla la competición. La exposición global puede convertirse en una herramienta para promocionar destinos culturales, gastronómicos, urbanos, naturales y costeros ante viajeros que inicialmente relacionan su visita con el evento deportivo.
La conectividad aérea, la percepción de seguridad, la calidad de los servicios y la competitividad de los precios serán igualmente determinantes para mantener el crecimiento durante los próximos meses. En un mercado internacional cada vez más disputado, conservar la fidelidad de los principales países emisores y ampliar la presencia en mercados emergentes será fundamental.
El descenso registrado en junio representa, por tanto, una señal de atención dentro de un semestre que mantiene resultados positivos. El Mundial ha aportado una extraordinaria exposición internacional, pero las cifras confirman que un acontecimiento deportivo de esta magnitud no garantiza por sí solo un crecimiento inmediato de todas las llegadas. La capacidad de México para transformar esa visibilidad en nuevos viajes durante los próximos meses determinará buena parte del impacto turístico real y duradero del torneo.