De manera similar, otras embarcaciones han ajustado sus rutas. El Zuiderdam, operado por Holland America, también omitió su escala en el puerto el 23 de febrero, permaneciendo en navegación durante ese periodo, mientras que el Royal Princess, de Carnival Corporation, extendió su estancia en Cabo San Lucas y reprogramó la parada de Puerto Vallarta por una visita a Mazatlán en los próximos días.
Estas modificaciones reflejan la cautela con la que el sector de cruceros está actuando ante una situación que, si bien puede ser temporal, ha generado advertencias de viaje por parte de gobiernos extranjeros como el de Estados Unidos, que llegaron a emitir directrices para que sus ciudadanos se resguardaran en el lugar y evitaran desplazamientos innecesarios en la zona afectada.
El impacto económico de estos cambios es significativo. Tradicionalmente, Puerto Vallarta ha sido un imán para el turismo marítimo: en 2024 recibió a más de 548 000 cruceristas que aportaron casi 910 millones de pesos a la economía local, generando ingresos importantes para negocios locales, tour operadores, artesanos y proveedores de servicios turísticos. La ausencia de visitantes durante estas escalas representa, aún en el corto plazo, una disminución considerable en la derrama económica prevista para el destino, justo en una temporada que suele ser de alta afluencia.
Operadores turísticos y autoridades locales han insistido en que se mantiene vigilancia y esfuerzos por garantizar la seguridad en la región, incluso con despliegues de fuerzas federales y locales, pero los efectos sobre la percepción del destino ya se han manifestado. Analistas del sector advierten que, si la situación no se estabiliza rápidamente, esto podría repercutir más allá de estas semanas, afectando la confianza de las navieras para programar escalas futuras y la intención de viaje de turistas internacionales.
Por ahora, las líneas navieras han subrayado que continuarán en contacto directo con las autoridades competentes y con sus clientes para evaluar el desarrollo de los hechos y determinar cuándo será seguro retomar las operaciones normales en Puerto Vallarta. Cualquier cambio adicional en itinerarios será comunicado oficialmente a los pasajeros afectados, quienes también están siguiendo de cerca las actualizaciones sobre vuelos y condiciones de seguridad en tierra antes de decidir sobre sus reservas o desplazamientos.
Mientras tanto, destinos alternativos como Cabo San Lucas y Mazatlán se presentan como opciones más estables para la programación de escalas de cruceros en el litoral mexicano, al menos en el corto plazo, lo que podría reconfigurar parcialmente los circuitos turísticos en esta temporada de cruceros.
La industria marítima observa con atención la evolución de los acontecimientos en Jalisco y en particular en el corredor turístico de Puerto Vallarta, consciente de que la seguridad es un factor determinante para el turismo internacional y de que la recuperación de la normalidad será clave para preservar la competitividad de este importante destino costero.