La reforma está dirigida especialmente a mercados con una importante tradición de peregrinación islámica. Entre ellos destacan Indonesia, Egipto, Turquía y Bangladesh, países que cada año aportan un elevado número de fieles que viajan a Arabia Saudita para cumplir con la Umrah. Las autoridades consideran que facilitar el acceso desde estos destinos contribuirá a reforzar la cooperación en materia de turismo religioso y a estrechar los vínculos con algunas de las mayores comunidades musulmanas del mundo.
Indonesia, que alberga la mayor población musulmana del planeta, figura como uno de los principales beneficiarios de la actualización. El nuevo sistema permitirá a sus ciudadanos planificar visitas repetidas durante la vigencia del permiso, ofreciendo una alternativa más cómoda para familias, grupos religiosos y viajeros individuales. Además, el proceso digital busca reducir tiempos y simplificar los preparativos previos al desplazamiento.
En el caso de Egipto, otro de los mercados más importantes para el turismo religioso saudí, la ampliación de las visas elimina la necesidad de solicitar un permiso diferente para cada peregrinación. Esto representa una mayor flexibilidad para quienes realizan visitas frecuentes, al tiempo que optimiza la organización del viaje mediante herramientas digitales destinadas a gestionar servicios autorizados y permisos necesarios antes de la llegada al reino.
Turquía también se incorpora al grupo de países favorecidos por el nuevo modelo. Gracias a la posibilidad de efectuar múltiples viajes durante el periodo de vigencia de la visa, los peregrinos turcos podrán elegir con mayor libertad las fechas de sus desplazamientos y reducir los trámites administrativos asociados a cada visita. Según la información difundida, esta medida responde a la creciente demanda de soluciones tecnológicas que hagan más eficiente la organización de los viajes religiosos.
Bangladesh, donde existe una elevada demanda de viajes para realizar la Umrah, también contará con condiciones más favorables. Las autoridades saudíes consideran que una mayor duración de las visas, combinada con la posibilidad de múltiples ingresos y un entorno digital más eficiente, facilitará la planificación de las peregrinaciones y fortalecerá la relación entre ambos países en el ámbito del turismo religioso.
La iniciativa no se limita a estos cuatro mercados. Arabia Saudita prevé que viajeros procedentes de Pakistán, Malasia, India, Nigeria, Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Alemania, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait, Baréin y Omán también se beneficien de un acceso más sencillo y flexible para realizar la Umrah. La intención es ampliar el alcance internacional del programa y consolidar una red de conectividad que favorezca la movilidad de los peregrinos durante gran parte del año.
Como parte esencial del nuevo sistema, la plataforma digital Nusuk adquiere un papel central en la gestión de los viajes. A través de esta herramienta, los visitantes podrán contratar paquetes de servicios autorizados, gestionar permisos y completar buena parte de los procedimientos antes de llegar a Arabia Saudita. El objetivo es integrar en un mismo entorno digital a peregrinos, proveedores de servicios y autoridades, mejorando la coordinación y ofreciendo una experiencia más organizada.
Aunque la reforma amplía considerablemente las posibilidades para realizar la Umrah, las autoridades recordaron que las visas continuarán suspendiéndose durante la temporada anual del Hajj para garantizar la seguridad y la adecuada gestión del elevado flujo de peregrinos que participa en esa peregrinación. Fuera de ese periodo, el nuevo modelo pretende ofrecer una ventana mucho más amplia para viajar, reforzando la posición de Arabia Saudita como referente mundial del turismo religioso y avanzando en los objetivos de transformación económica y turística establecidos en la Visión 2030.