La Biblioteca Nacional de El Salvador, BINAES, acogió durante tres días este importante foro internacional, que posicionó al país como referente regional e internacional en la promoción de un turismo basado en la fe, el patrimonio cultural, la cooperación institucional y el desarrollo sostenible. Sus instalaciones, equipamiento tecnológico, espacios de trabajo y condiciones para la celebración de conferencias y encuentros profesionales fueron especialmente valorados por los participantes.
El Congreso reunió a 35 ponentes de 21 nacionalidades, además de autoridades públicas, representantes institucionales, profesionales del turismo, gestores de destinos, expertos en patrimonio, miembros de organizaciones religiosas y medios de comunicación. La participación presencial y en línea permitió ampliar notablemente el alcance del encuentro y facilitar el seguimiento de las sesiones desde distintos puntos de América, Europa y Oriente Medio.
La programación se desarrolló mediante conferencias, mesas redondas, conversatorios, talleres, actuaciones culturales y espacios de networking. Durante las sesiones se analizaron experiencias internacionales, modelos de gestión, políticas públicas, estrategias de comunicación, innovación tecnológica, accesibilidad, conservación del patrimonio, cooperación internacional y nuevas oportunidades para transformar los lugares de fe en destinos turísticos sostenibles, respetuosos con las comunidades y generadores de desarrollo económico y social.
Entre los especialistas participantes figuraron Adrián Lomello (Argentina), Alejandra Gallego Torre (Colombia), Alfredo Morales Oliva (República Dominicana), Andrés A. Aramayo Bejarano (Bolivia), monseñor José Mario Bacci Trespalacios (Colombia), Bernal Díaz (Guatemala), Carlos Dragonné (México), Cristina del Olmo (España), Daniel Aguirre (Brasil), Diego Maraña (España) y Elias Levy Benarroch (Israel y Europa).
También participaron Fabián Rojas (Colombia), Félix Nicanor Mio Sánchez (Perú), Fernando Paquim (Portugal), Hugo Marcos (Portugal), Patricia Ynestroza (Italia), Ildefonso de la Campa Montenegro (España), José Manuel Gutiérrez (España), Juan Ramón Maduro (Panamá), Leonardo Boto (Argentina), Mario R. Maldonado Samayoa (Guatemala), Máximo Jurcinovic (Argentina), Miguel Lopes Neto (Portugal), Noga Sher-Greco (Israel), Paul Beswick (República Dominicana), Sergio Palma Peniche (México), Vanessa Angulo (Perú) y Yosef Penhos (Israel).
A estas intervenciones se sumaron las aportaciones de Martha Jemio Salas (Bolivia), Rodrigo Sosa (El Salvador) y distintos representantes públicos y eclesiásticos vinculados con el turismo, la cultura, la comunicación y la gestión patrimonial. La diversidad de países y perfiles profesionales permitió abordar el turismo religioso desde una perspectiva multidisciplinaria, integrando las dimensiones espiritual, cultural, económica, social, territorial y tecnológica.
Durante las tres jornadas se presentaron experiencias procedentes de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, España, Guatemala, Israel, Italia, México, Panamá, Perú, Portugal y República Dominicana, entre otros países. Los participantes pudieron conocer modelos relacionados con Fátima, Luján, el Camino de Santiago, la Catedral de Sal de Zipaquirá, la Basílica de Nuestra Señora de la Altagracia de Higüey, la Ruta del Papa León XIV y diferentes destinos de peregrinación y patrimonio religioso.
Las sesiones destacaron la necesidad de diseñar políticas públicas que favorezcan la conservación de los bienes religiosos y culturales, así como de establecer mecanismos de cooperación entre administraciones públicas, instituciones religiosas, empresas, universidades, organismos internacionales y comunidades locales. Los especialistas coincidieron en que el turismo religioso debe desarrollarse mediante una planificación responsable que proteja la identidad de los territorios y garantice beneficios compartidos para sus habitantes.
La comunicación ocupó asimismo un lugar relevante en el programa. Periodistas, comunicadores institucionales y especialistas analizaron el papel de los medios tradicionales, las plataformas digitales, el video y las redes sociales en la promoción de los destinos religiosos. También se abordaron las posibilidades de la inteligencia artificial y de otras herramientas tecnológicas para mejorar la gestión, la promoción, la accesibilidad y la experiencia de quienes visitan lugares vinculados con la fe y la espiritualidad.
Uno de los aspectos más destacados al finalizar el encuentro fue el reconocimiento expresado por asistentes, ponentes y representantes de medios de prensa internacionales. Todos ellos felicitaron al Tourism and Society Think Tank, TSTT, y a la Red Mundial de Turismo Religioso por la calidad de la organización, el nivel académico de las intervenciones, la pluralidad de los contenidos y la oportunidad de establecer relaciones profesionales con especialistas de numerosos países.
Las felicitaciones se extendieron especialmente a la importante iniciativa liderada por el Ministerio de Turismo de El Salvador, cuyo compromiso hizo posible la celebración de un foro internacional de estas características. Los participantes reconocieron la visión del Ministerio al impulsar un encuentro destinado a fortalecer el turismo religioso y a proyectar internacionalmente el patrimonio, la cultura, la capacidad organizativa y la hospitalidad de El Salvador.
También fue objeto de un reconocimiento generalizado la Biblioteca Nacional de El Salvador. Los asistentes destacaron la modernidad y funcionalidad de su equipamiento, la calidad de sus espacios, la atención recibida y su idoneidad para acoger un congreso internacional. La elección de la BINAES aportó además un importante valor simbólico, al tratarse de un espacio dedicado al conocimiento, la cultura, la educación y el encuentro entre diferentes expresiones de la sociedad.
La clausura oficial contó con la participación de representantes del Gobierno de El Salvador y del Tourism and Society Think Tank. Durante el cierre se reafirmó el compromiso de continuar promoviendo la cooperación internacional, el intercambio de buenas prácticas y la creación de proyectos capaces de convertir el turismo religioso en un instrumento de desarrollo territorial y conservación del patrimonio.
Antonio Santos del Valle, presidente del Tourism and Society Think Tank y del programa Red Mundial de Turismo Religioso, expresó su agradecimiento al Ministerio de Turismo de El Salvador por liderar y respaldar una iniciativa que ha permitido reunir en San Salvador a expertos y representantes institucionales de diferentes continentes. Asimismo, reconoció la colaboración del Ministerio de Cultura, de la Biblioteca Nacional de El Salvador y de todas las entidades que participaron en la preparación y desarrollo del Congreso.
Santos del Valle agradeció igualmente el esfuerzo de los equipos técnicos, organizativos y de comunicación, cuyo trabajo hizo posible la correcta realización de las actividades presenciales y de las retransmisiones en línea. Extendió su reconocimiento a los ponentes por compartir sus conocimientos y experiencias, a los asistentes por su activa participación, a los medios de comunicación nacionales e internacionales por difundir el encuentro y a las instituciones colaboradoras por contribuir al éxito alcanzado.
El presidente del TSTT destacó que el Congreso demostró la capacidad de El Salvador para acoger grandes encuentros internacionales y confirmó el creciente interés que existe por el turismo religioso. En sus palabras de agradecimiento señaló que el resultado obtenido pertenece a todas las personas e instituciones que trabajaron con entusiasmo, profesionalidad y espíritu de cooperación, y manifestó su confianza en que las relaciones iniciadas durante las jornadas se transformen en proyectos concretos para distintos territorios.
La lectura de las conclusiones y de la Declaración de San Salvador (acceder para más información y adherirse al Manifiesto, pulsar aquí) representó uno de los momentos centrales de la última jornada. Este documento recogió las principales reflexiones surgidas durante el Congreso y reafirmó la necesidad de continuar desarrollando redes internacionales que impulsen la innovación, la cooperación, la sostenibilidad y la protección del patrimonio religioso.
El éxito de participación presencial, el seguimiento en línea y la cobertura de medios de prensa internacionales reforzaron la proyección exterior del encuentro. El Salvador quedó situado en el centro del debate internacional sobre turismo religioso y confirmó su potencial como sede de congresos, reuniones profesionales y actividades relacionadas con la cultura, la fe, el patrimonio y el desarrollo sostenible.
Las grabaciones de las conferencias, mesas redondas, conversatorios y sesiones institucionales del Congreso Internacional de Turismo Religioso “Tierra de Fe Viva – El Salvador 2026” pueden verse aquí: