La inauguración oficial contará con la participación de autoridades del Gobierno de El Salvador y representantes de la Red Mundial de Turismo Religioso y del Tourism and Society Think Tank, organizaciones impulsoras de este congreso, cuya finalidad es promover el intercambio de conocimientos, la cooperación internacional y la creación de estrategias que permitan fortalecer los destinos de fe alrededor del mundo.
El congreso reunirá a reconocidos conferencistas internacionales que abordarán temas relacionados con la gestión de destinos religiosos, la conservación del patrimonio, la innovación tecnológica aplicada al turismo, la comunicación especializada, la sostenibilidad y el impacto económico que genera este segmento turístico. Las ponencias ofrecerán una visión integral sobre las oportunidades que representa el turismo religioso para los países que poseen una importante riqueza espiritual, histórica y cultural.
Entre los participantes destacan especialistas procedentes de Argentina, Brasil, Colombia, España, Guatemala, Israel, Italia, México, Panamá, Perú, Portugal, República Dominicana y Bolivia, quienes compartirán experiencias desarrolladas en algunos de los principales destinos religiosos del mundo, incluyendo ciudades santuario, rutas de peregrinación, centros históricos y monumentos reconocidos internacionalmente. La diversidad de enfoques permitirá conocer modelos de gestión exitosos y experiencias que pueden adaptarse a distintos territorios para fortalecer la actividad turística vinculada con la fe.
La programación contempla conferencias magistrales, mesas redondas, conversatorios, talleres especializados, espacios de networking y presentaciones culturales que enriquecerán la experiencia de los asistentes. Entre los temas que serán analizados figuran la gobernanza de los destinos religiosos, la cooperación internacional, la comunicación de la Iglesia en la era digital, el papel de las redes sociales, la accesibilidad turística, el patrimonio religioso como elemento de desarrollo territorial y la incorporación de nuevas tecnologías para impulsar la competitividad de este segmento turístico.
Uno de los aspectos más relevantes del encuentro será el intercambio de conocimientos entre representantes gubernamentales, instituciones religiosas, organismos internacionales, investigadores y gestores de destinos turísticos, quienes debatirán sobre políticas públicas, experiencias de éxito y mecanismos de cooperación que permitan fortalecer el turismo religioso como una herramienta para impulsar la economía local, preservar la identidad cultural y fomentar el diálogo intercultural.
Asimismo, el congreso ofrecerá una plataforma para presentar experiencias emblemáticas de destinos reconocidos mundialmente, como Fátima, Luján, la Catedral de Sal de Zipaquirá, el fenómeno Xacobeo, la Basílica de Nuestra Señora de la Altagracia, así como iniciativas desarrolladas en Israel, Perú, Guatemala, Colombia, Bolivia y otros países que han consolidado proyectos exitosos vinculados al patrimonio religioso y espiritual.
La dimensión académica también tendrá un papel destacado, ya que los asistentes registrados podrán acceder a una certificación avalada por Florida Global University, fortaleciendo así el carácter formativo del congreso y promoviendo la actualización profesional de quienes trabajan en la planificación, promoción y gestión de destinos turísticos religiosos.
Como parte de la agenda, se desarrollarán conciertos del reconocido artista internacional Rodrigo Sosa, conocido como “La Quenística”, cuya propuesta musical integra espiritualidad, tradición y cultura, convirtiéndose en un complemento artístico que enriquecerá la experiencia de los participantes y reforzará el mensaje de integración cultural que impulsa el congreso.
Las actividades concluirán el 10 de julio con la lectura de las conclusiones y la Declaración de San Salvador, documento que recogerá las principales reflexiones y compromisos surgidos durante las jornadas de trabajo. Posteriormente se llevará a cabo la clausura oficial con la participación de autoridades nacionales y representantes de las organizaciones internacionales promotoras del evento, consolidando a El Salvador como sede de uno de los encuentros más relevantes del turismo religioso a nivel internacional y reafirmando su apuesta por un modelo de desarrollo que integra patrimonio, cultura, espiritualidad, innovación y cooperación entre naciones.