La histórica devoción marinera del Carmen perdura en Tenerife (España)

17-07-2026

Mucho antes de que la Virgen del Carmen fuera proclamada oficialmente patrona de la Armada Española en 1901, la devoción hacia esta advocación mariana ya ocupaba un lugar esencial en la vida de las comunidades marineras del norte de Tenerife. En Los Realejos y el Puerto de la Cruz se conserva una tradición que hunde sus raíces en el siglo XVIII y que, generación tras generación, ha fortalecido el vínculo espiritual entre la imagen conocida como la "Guapa Genovesa" y las gentes del mar, convirtiéndose en una de las manifestaciones religiosas más antiguas y significativas del archipiélago.

La historia comienza alrededor del año 1725, cuando llegó a Tenerife una excepcional talla de la Virgen del Carmen realizada por el prestigioso escultor genovés Antón María Maragliano. Su llegada coincidió con un periodo de importantes cambios para la isla, marcado por la transformación de las rutas comerciales tras la desaparición del antiguo puerto de Garachico como consecuencia de la erupción volcánica. Este nuevo escenario favoreció el crecimiento del Puerto de la Cruz como enclave estratégico para el comercio marítimo y propició el desarrollo de barrios estrechamente vinculados al mar.