En lugar de centrarse únicamente en indicadores tradicionales como el número de visitantes, las plazas hoteleras o la capacidad aeroportuaria, el índice analiza la percepción que los viajeros tienen de cada destino, utilizando millones de conversaciones y publicaciones en redes sociales realizadas en catorce idiomas diferentes. Esta metodología permite conocer no solo qué ciudades reciben más turistas, sino cuáles generan un mayor impacto emocional y permanecen en la memoria de quienes las visitan.
En la clasificación mundial, Nueva York ocupa el primer puesto, mientras que París se sitúa en la segunda posición y lidera el grupo de ciudades europeas mejor valoradas. Londres alcanza el sexto lugar y Roma el séptimo, configurando un sólido bloque continental entre los destinos urbanos más admirados del planeta. Estos resultados evidencian la capacidad de las ciudades europeas para combinar patrimonio histórico, oferta cultural, gastronomía, arquitectura, comercio y experiencias de calidad, elementos que siguen marcando la diferencia en un mercado turístico cada vez más competitivo.
La presencia europea no se limita únicamente a las primeras posiciones. Madrid ocupa el puesto 17 del ranking global, seguida por Milán en la posición 33, Barcelona en la 35, Niza en la 37, Berlín en la 41 y Venecia en la 49. En total, nueve ciudades europeas figuran entre las cincuenta primeras y veintiocho se sitúan dentro del Top 100, una representación que refleja la diversidad de la oferta turística del continente y la fortaleza de sus principales destinos urbanos.
Uno de los aspectos más destacados del estudio es la diferencia entre notoriedad y atractivo. Mientras la notoriedad mide el grado de reconocimiento internacional de una ciudad, el atractivo evalúa la capacidad del destino para generar una experiencia positiva y una conexión emocional con el visitante. París vuelve a sobresalir en ambas dimensiones, situándose entre las ciudades más conocidas del mundo y, al mismo tiempo, entre aquellas que despiertan mayores niveles de satisfacción e inspiración entre los viajeros. Londres y Roma presentan un comportamiento similar, consolidando la posición de Europa como referente internacional en turismo cultural y urbano.
Los responsables del informe consideran que estos resultados ponen de manifiesto un cambio profundo en la manera de entender la competitividad turística. En un entorno donde la información circula de forma inmediata y las decisiones de viaje están cada vez más influenciadas por las recomendaciones, las imágenes y las experiencias compartidas en plataformas digitales, la capacidad de emocionar y generar recuerdos positivos se convierte en un activo estratégico para cualquier destino. El prestigio histórico continúa siendo importante, pero debe ir acompañado de experiencias auténticas y memorables que refuercen la reputación internacional de las ciudades.
La ampliación del estudio también supone un avance significativo respecto a ediciones anteriores. En 2026 el índice ha evaluado 261 ciudades de todo el mundo y ha publicado la clasificación de las 200 mejor posicionadas, ofreciendo una visión mucho más amplia de la competencia internacional entre destinos urbanos. El análisis incorpora información procedente de millones de interacciones digitales, permitiendo identificar tendencias, preferencias y cambios en el comportamiento de los viajeros con una precisión cada vez mayor.
La consolidación de París como la ciudad europea con mayor atractivo turístico confirma que la combinación de patrimonio, innovación, oferta cultural y capacidad para emocionar sigue siendo una fórmula de éxito. Al mismo tiempo, la destacada presencia de numerosas ciudades europeas entre las mejor valoradas demuestra que el continente mantiene una posición privilegiada dentro del turismo internacional. En un escenario global donde las preferencias de los viajeros evolucionan constantemente, los destinos capaces de transformar su reconocimiento mundial en experiencias auténticas y memorables serán quienes continúen liderando el futuro del turismo urbano.