La programación incluirá conferencias magistrales, paneles técnicos, una amplia feria comercial y espacios de networking destinados a fomentar alianzas estratégicas entre productores, exportadores, inversionistas y empresas proveedoras de servicios para el sector. Además, volverá a celebrarse el tradicional concurso Pepa de Oro, una distinción que reconoce la excelencia del cacao ecuatoriano y el esfuerzo de las haciendas y productores que contribuyen a mantener los estándares de calidad que han dado prestigio internacional al país.
Entre los temas centrales que marcarán la agenda destacan la sostenibilidad de los sistemas productivos, la trazabilidad del grano, la innovación tecnológica, la apertura de nuevos mercados, la generación de valor agregado y las perspectivas para la campaña cacaotera 2026-2027. También se abordarán aspectos relacionados con la fermentación y el desarrollo de aromas, el mejoramiento genético de las plantaciones, la implementación de sistemas agroforestales, el control de enfermedades y el incremento de la productividad en las explotaciones agrícolas.
La presencia de investigadores y especialistas procedentes de reconocidas instituciones nacionales e internacionales permitirá conocer las últimas tendencias que están transformando la industria global del cacao. El encuentro contará con la participación de representantes de organismos académicos y centros de investigación vinculados al desarrollo agrícola, la biotecnología y la innovación, consolidando a Guayaquil como un espacio de referencia para el análisis de los principales desafíos y oportunidades que enfrenta el sector.
Más allá del intercambio académico y técnico, la cumbre se perfila como una plataforma estratégica para fortalecer las relaciones comerciales entre los diferentes actores de la cadena productiva. Empresas exportadoras, productores de cacao fino de aroma, comercializadores y emprendedores tendrán la oportunidad de presentar sus productos, establecer contactos internacionales y explorar nuevas oportunidades de negocio en un mercado cada vez más exigente y competitivo.
La elección de Guayaquil como sede no es casual. La ciudad mantiene una estrecha relación histórica con el desarrollo del cacao ecuatoriano y ha desempeñado un papel fundamental en la exportación de este producto hacia los principales mercados del mundo. Durante décadas, el cacao fue uno de los motores económicos del país y contribuyó de manera decisiva al crecimiento comercial de la región costera y al posicionamiento internacional de Ecuador como productor de cacao de alta calidad.
Actualmente, Ecuador continúa siendo reconocido por la calidad de su cacao fino de aroma, una característica que le ha permitido consolidarse como uno de los referentes mundiales del sector. Esta reputación internacional convierte a la Cumbre Mundial del Cacao en un escenario clave para debatir estrategias que permitan mantener la competitividad, impulsar la innovación y responder a las nuevas exigencias de sostenibilidad y responsabilidad ambiental que demandan los consumidores y mercados internacionales.
Con la participación prevista de expertos, empresas y organizaciones de diversos países, la edición 2026 de la Cumbre Mundial del Cacao aspira a fortalecer el liderazgo de Ecuador en la industria cacaotera global y a consolidar a Guayaquil como un punto de encuentro para quienes trabajan por el desarrollo, la innovación y el crecimiento sostenible de uno de los productos más representativos de la agricultura ecuatoriana.