Los datos recogidos evidencian una marcada desigualdad en la distribución del empleo. En el transporte aéreo, las mujeres representan aproximadamente el 36% de la plantilla, aunque únicamente ocupan alrededor del 6% de los puestos de pilotaje, mientras que los hombres continúan siendo mayoría en las funciones técnicas, operativas y directivas. Esta realidad refleja que, aunque la incorporación femenina al sector ha aumentado progresivamente, todavía existen importantes barreras para acceder a las ocupaciones de mayor cualificación y responsabilidad.
La situación resulta aún más acusada en el transporte terrestre de pasajeros, que concentra la inmensa mayoría de los empleos relacionados con el transporte turístico. Según el informe, el 96% de los trabajadores del sector desarrollan su actividad en este ámbito, pero únicamente un 3% corresponde a mujeres. La conducción profesional de autobuses, autocares, vehículos turísticos y otros servicios de movilidad continúa siendo una ocupación predominantemente masculina en la mayor parte de los países analizados.
En el transporte marítimo y fluvial destinado al traslado de pasajeros también persisten importantes diferencias. Las mujeres representan únicamente el 12% de la fuerza laboral, con una presencia especialmente reducida en los puestos técnicos y de dirección. Esta escasa representación limita tanto las oportunidades profesionales como la diversidad en la toma de decisiones dentro de un segmento clave para el desarrollo del turismo internacional.
El estudio identifica además diversos factores que continúan dificultando la incorporación y permanencia de las mujeres en estas actividades. Entre ellos destacan las barreras culturales, la persistencia de estereotipos de género asociados a determinadas profesiones, la insuficiente protección frente al acoso laboral y la falta de infraestructuras adaptadas. Uno de los aspectos más preocupantes es que uno de cada cinco países todavía carece de una legislación específica para proteger a las trabajadoras frente al acoso en el ámbito laboral, una circunstancia que sigue condicionando el acceso y la permanencia femenina en numerosos empleos del transporte.
Ante este escenario, ONU Turismo y la ITF han acordado desarrollar un programa de trabajo conjunto con una duración inicial de tres años. La estrategia contempla la colaboración con gobiernos, organizaciones sindicales, empresas y representantes del sector para impulsar políticas públicas con perspectiva de género, mejorar las condiciones laborales, ampliar las oportunidades de formación y facilitar el acceso de más mujeres a puestos de responsabilidad y liderazgo.
El plan también contempla el fortalecimiento de los sistemas de recopilación y análisis de datos, con el propósito de disponer de información más precisa que permita evaluar la evolución de la igualdad de oportunidades y diseñar medidas adaptadas a las necesidades reales del sector. La generación de estadísticas fiables se considera una herramienta esencial para identificar los avances logrados y detectar los ámbitos donde todavía persisten mayores desigualdades.
La secretaria general de ONU Turismo, Shaikha Al Nuwais, destacó que el transporte constituye uno de los pilares fundamentales para el desarrollo de la actividad turística y subrayó la necesidad de eliminar las barreras que aún impiden a muchas mujeres acceder a determinadas profesiones. En su opinión, disponer de información rigurosa permitirá impulsar actuaciones concretas que favorezcan una mayor participación femenina y contribuyan a construir un sector más inclusivo y competitivo.
Por su parte, el secretario general de la ITF, Stephen Cotton, señaló que la publicación del informe representa el punto de partida para promover cambios reales dentro de la industria del transporte turístico. Afirmó que ambas organizaciones trabajarán de forma coordinada con todos los actores implicados para transformar las conclusiones del estudio en medidas concretas que reduzcan las desigualdades existentes y generen nuevas oportunidades laborales para las mujeres.
Con esta iniciativa, ambas organizaciones internacionales aspiran a acelerar la igualdad de oportunidades dentro del transporte turístico, un ámbito esencial para el funcionamiento de la industria mundial de los viajes. El compromiso conjunto busca convertir la inclusión y el liderazgo femenino en elementos estratégicos para construir un sector más moderno, sostenible y preparado para responder a las necesidades del turismo del futuro.