Las autoridades consideran que la visita tendrá un efecto directo sobre la actividad hotelera, el comercio, la gastronomía y el turismo religioso. Además, se prevé un fuerte movimiento económico derivado de la presencia de medios internacionales y delegaciones oficiales que cubrirán cada uno de los eventos organizados en Madrid. La capital española volverá así a colocarse en el centro del interés mediático mundial, algo que no ocurría desde hace más de una década con una visita papal de esta dimensión.
Como parte de los preparativos, la Real Casa de Correos será habilitada como Centro Internacional de Prensa, un espacio que funcionará de manera permanente durante la estancia del pontífice y que contará con capacidad para miles de periodistas acreditados. También se instalarán plataformas especiales para retransmisiones televisivas en directo y se reforzará la imagen institucional de la ciudad con iluminación y decoración alusiva a la visita.
La agenda del papa incluirá celebraciones multitudinarias, encuentros con jóvenes, voluntarios y representantes de la sociedad civil, además de actos litúrgicos que reunirán a miles de fieles en distintos puntos emblemáticos de la ciudad. Uno de los momentos más esperados será la misa central prevista en la Plaza de Cibeles, mientras que otros eventos se desarrollarán en espacios como IFEMA y el estadio Santiago Bernabéu.
La llegada masiva de visitantes también obligará a implementar cambios importantes en la movilidad urbana. El Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid preparan restricciones de tráfico, desvíos y refuerzos extraordinarios en el sistema de transporte público para evitar colapsos en las zonas donde se concentrarán las actividades principales. Las autoridades recomendaron incluso fomentar el teletrabajo durante esos días para reducir la presión vehicular en el centro de la capital.
Metro de Madrid incrementará considerablemente la frecuencia de trenes y se sumarán cientos de autobuses para facilitar el traslado de peregrinos y asistentes. Además, varios colegios y polideportivos serán acondicionados temporalmente para albergar visitantes procedentes de diferentes regiones y países. El objetivo es responder a la elevada demanda de alojamiento y garantizar condiciones adecuadas para quienes participen en las celebraciones religiosas.
La visita también ha generado debate político en el Ayuntamiento de Madrid. Mientras distintos sectores destacan la relevancia espiritual e institucional del viaje, otros han cuestionado aspectos relacionados con la organización y el uso de recursos públicos. La discusión se intensificó tras la preparación de los actos de bienvenida y algunas decisiones urbanísticas vinculadas a los escenarios que albergarán las actividades papales.
Pese a las diferencias políticas, existe consenso en torno al impacto internacional que tendrá la presencia de León XIV en España. La expectativa es que la visita no solo fortalezca el turismo y la economía local, sino que también proyecte una imagen de Madrid como escenario de grandes acontecimientos globales, capaz de movilizar infraestructura, servicios y atención internacional alrededor de uno de los líderes religiosos más influyentes del mundo.