El informe también evidencia un cambio claro hacia la planificación previa del dinero de viaje. Cada vez más personas adquieren divisas antes de partir, en lugar de hacerlo durante el viaje o el mismo día de salida. En algunos mercados, menos del 10% de los viajeros compra moneda extranjera el día del viaje, lo que subraya una preferencia creciente por la anticipación, la seguridad financiera y la comodidad. Este comportamiento abre nuevas oportunidades para proveedores del sector, especialmente en servicios digitales y soluciones integradas.
A pesar del avance de los pagos digitales en la vida cotidiana, el efectivo continúa desempeñando un papel fundamental cuando se viaja. Según el informe, aproximadamente el 69% de los viajeros a nivel global sigue utilizando efectivo durante sus desplazamientos. En algunos mercados, como Europa, hasta nueve de cada diez viajeros utilizan efectivo en el extranjero. Este fenómeno se explica por la necesidad de cubrir gastos en entornos donde las tarjetas no siempre son aceptadas, como mercados locales, transporte o propinas.
Sin embargo, el uso de efectivo no excluye otros métodos de pago. De hecho, la combinación de efectivo y tarjeta se consolida como el modelo dominante. Los viajeros valoran la flexibilidad que ofrece esta dualidad, ya que permite gestionar mejor el presupuesto, garantizar seguridad y adaptarse a diferentes contextos de pago. En este sentido, el informe destaca que ningún método único satisface todas las necesidades del viajero moderno.
Otro hallazgo relevante es el aumento del dinero sobrante tras los viajes. En regiones como Australia o Medio Oriente, una proporción significativa de viajeros regresa con divisas no utilizadas, en algunos casos por montos elevados. Este comportamiento refleja tanto la compra anticipada como una tendencia a adquirir más efectivo del necesario por precaución. No obstante, también representa una oportunidad para el sector, que puede desarrollar soluciones para la recompra o reutilización de moneda extranjera.
El informe también pone de relieve diferencias culturales y económicas entre regiones. En Asia, por ejemplo, coexisten mercados altamente digitalizados, como China, con otros donde el efectivo sigue siendo predominante, como Japón. A pesar de estas diferencias, incluso en países con alto nivel de pagos móviles, los viajeros tienden a recurrir al efectivo cuando están en el extranjero, lo que refuerza su papel como herramienta universal.
En Medio Oriente, los viajeros destacan por adquirir grandes volúmenes de efectivo antes de viajar, reflejando patrones de gasto más elevados. En paralelo, la reputación de los proveedores de servicios financieros emerge como un factor clave de decisión, al mismo nivel que los tipos de cambio. Esto indica una creciente importancia de la confianza y la marca en un mercado cada vez más competitivo.
En Europa, el encarecimiento de destinos tradicionales ha impulsado el auge de regiones alternativas, como los Balcanes o el norte de África. Este cambio no solo responde a factores económicos, sino también a un interés creciente por experiencias auténticas y menos masificadas. Asimismo, el informe destaca que los viajeros europeos continúan confiando en el efectivo para gastos cotidianos durante sus viajes, a pesar de la digitalización en sus países de origen.
Por su parte, en Australia y Nueva Zelanda se observa una fuerte influencia de las tendencias digitales y las redes sociales en la elección de destinos, con un crecimiento notable en lugares considerados “alternativos” o “duplicados” de destinos tradicionales. Este fenómeno evidencia cómo la inspiración digital está transformando la industria turística y, en consecuencia, los patrones de consumo de dinero de viaje.
El panorama global del dinero de viaje en 2026 está marcado por una combinación de continuidad y cambio. Si bien el efectivo mantiene su relevancia, especialmente en contextos internacionales, su uso se complementa cada vez más con soluciones digitales. La planificación anticipada, la diversificación de destinos y la coexistencia de múltiples métodos de pago definen el nuevo perfil del viajero.
Para la industria, estas tendencias representan tanto desafíos como oportunidades. Las empresas que logren adaptarse a un consumidor más informado, exigente y planificador serán las que lideren el mercado en los próximos años. Diseñar soluciones flexibles, seguras y adaptadas a todo el ciclo del viaje —antes, durante y después— será clave para responder a las nuevas dinámicas del turismo global.