El catálogo de aviones entregados en 2025 estuvo dominado por la familia 737, con 447 unidades entregadas, lo que representa alrededor del 76 % del total de entregas de Boeing durante el año. Estos datos reflejan la demanda sostenida por aeronaves de pasillo único, que siguen siendo esenciales para la expansión de redes domésticas y regionales de aerolíneas comerciales en todo el mundo. También se destacaron las entregas de modelos de fuselaje ancho como el 787 Dreamliner y los aviones de las series 777 y 767, que fortalecen las capacidades de largo radio de muchas flotas.
Más allá de las entregas efectivas, el desempeño de Boeing en captación de pedidos marcó un hito histórico. La empresa acumuló 1.175 pedidos de aviones comerciales durante 2025, superando a Airbus, que cerró el año con aproximadamente 1.000 encargos. Este logro representa la primera vez desde 2018 que Boeing supera en pedidos netos a su rival europeo, una señal clara de que la percepción de mercado sobre su competitividad y fiabilidad ha mejorado de manera significativa. Entre los pedidos más destacados figura un encargo de 160 aviones por parte de Qatar Airways, el mayor en la historia de Boeing, formalizado durante una gira del presidente de los Estados Unidos por Oriente Medio, lo que subraya la importancia estratégica de las negociaciones comerciales y la influencia de factores geopolíticos en las decisiones de compra de las aerolíneas.
Este fortalecimiento comercial se produce en un contexto en el que Boeing ha ido abordando algunos de sus desafíos más persistentes. La reducción progresiva de las pérdidas netas reportadas en ejercicios anteriores, la reanudación de niveles más altos de producción y el avance en la certificación de nuevas variantes de sus modelos clave han sido factores determinantes para recuperar tracción en un mercado global sumamente competitivo. La confianza de las aerolíneas se traduce no solo en pedidos sino también en acuerdos estratégicos de largo plazo que apuntan a la renovación y expansión de flotas en regiones de alto crecimiento.
Desde la perspectiva del sector, la recuperación de Boeing y la competencia renovada con Airbus generan un entorno más dinámico que podría traducirse en beneficios para las aerolíneas y operadores de flotas a nivel global. Airbus, aunque mantuvo una posición superior en entregas, también mejoró sus cifras respecto al año anterior, superando sus objetivos ajustados tras resolver problemas de calidad con proveedores. La situación pone de manifiesto que la demanda global de aviones comerciales continúa sólida, impulsada por la expansión del tráfico aéreo mundial, la necesidad de renovación de flotas envejecidas y el aumento de rutas de largo alcance.
Analistas de la industria señalan que la competencia entre Boeing y Airbus seguirá siendo un factor clave de innovación y eficiencia en la cadena de producción aeronáutica durante los próximos años. La mejora de la cadena de suministro, la certificación de nuevas variantes como el 737 MAX 10 y el 777X, junto con acuerdos de gran volumen con aerolíneas tradicionales y emergentes, podrían consolidar una senda de crecimiento para Boeing en 2026 y más allá. Además, la diversificación de pedidos hacia aeronaves de fuselaje ancho y la expansión de servicios posventa representan áreas de oportunidad estratégica para mejorar la rentabilidad y fortalecer la posición competitiva frente a Airbus.
En suma, los resultados de Boeing en 2025 —con 600 entregas, liderazgo en pedidos y una clara mejora operativa— evidencian que la compañía está recuperando el pulso en la industria aeronáutica global tras un periodo de contratiempos, y que su trayectoria en 2026 podría consolidarse como una de las más relevantes en la historia reciente del sector.