Antes de su ingreso a la función pública, Ehrler dirigió Inversiones El Morito, una cadena de restaurantes que se destacó por su capacidad de generación de empleo en la capital, consolidándose como un referente en la promoción de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES), que constituyen más del 90 % de las compañías que operan en el sector turístico hondureño. Esa experiencia práctica le ha conferido una sensibilidad particular hacia las necesidades y retos que enfrentan los pequeños y medianos empresarios del país.
Durante su gestión como presidente de CANATURH (2024–2026), Ehrler se caracterizó por promover activamente la defensa de la seguridad jurídica, la estabilidad económica y la modernización del marco regulatorio como elementos esenciales para atraer inversiones y consolidar a Honduras como un destino competitivo. Su liderazgo gremial incluyó propuestas de actualización de la legislación laboral, como la Ley de Empleo Temporal, diseñada para facilitar la incorporación de más jóvenes en la cadena de valor turístico y dinamizar el mercado laboral.
Su nombramiento como titular de la Secretaría de Turismo se produce en un momento en el que el sector enfrenta múltiples desafíos, entre ellos la necesidad de diversificar la oferta turística, reforzar la imagen país en el exterior y atraer nuevos flujos de visitantes de mercados clave. La industria turística en Honduras representa aproximadamente el 8 % del Producto Interno Bruto (PIB), por lo que su fortalecimiento constituye una prioridad para la estrategia de desarrollo económico del gobierno.
Desde sus primeras intervenciones públicas como ministro, Ehrler ha señalado que uno de sus objetivos principales será posicionar a Honduras de manera más efectiva en los mercados emisores internacionales, aprovechando el auge de los cruceros en el Caribe hondureño y resaltando los atractivos naturales únicos del país, desde sus playas hasta los sitios arqueológicos y las reservas de biodiversidad que conforman su oferta turística.
Asimismo, el nuevo ministro ha enfatizado la importancia de la sostenibilidad ambiental y cultural como pilares de la estrategia turística, impulsando prácticas que preserven los recursos naturales y el patrimonio histórico de Honduras. Esta visión incluye la consolidación de alianzas público-privadas que promuevan inversiones transparentes y eficientes, así como una mejor articulación entre el sector público y los empresarios del rubro.
La industria turística hondureña, definida frecuentemente como la “industria sin chimeneas” por su capacidad de impulsar la economía sin generar contaminación industrial, ha sido históricamente sensible a factores externos como la inestabilidad política y la percepción de inseguridad. Esto ha impactado en la afluencia de visitantes en años recientes, motivo por el cual el enfoque pragmático y empresarial de Ehrler podría resultar clave para restablecer dinámicas de crecimiento sostenido.
Bajo su liderazgo, el turismo hondureño busca no solo consolidar los avances logrados en los últimos años, sino también proyectar una imagen renovada de Honduras ante el mundo, reforzando la marca país y enfatizando la riqueza de sus recursos naturales y culturales. La misión de Ehrler es ambiciosa: transformar al turismo en un motor efectivo de desarrollo nacional, articulando políticas públicas con las necesidades reales de uno de los sectores más dinámicos y con mayor potencial de crecimiento en la economía hondureña.