La aportación del turismo al empleo global también fue significativa: uno de cada tres nuevos puestos de trabajo creados en 2025 estuvo relacionado con el sector, lo que evidencia su capacidad para fomentar oportunidades laborales directas e indirectas en sectores como hostelería, transporte, agencias de viaje y actividades recreativas.
Por regiones, Europa destacó como uno de los motores del crecimiento, con un impacto económico derivado del turismo de 2,9 billones de dólares —un aumento del 5,1 % frente a 2024— y una contribución cercana al 10 % del PIB europeo. Este desempeño reafirma la posición de la región como destino preferente para millones de viajeros y subraya la importancia del turismo para las economías nacionales europeas.
En el plano nacional, España alcanzó cifras récord en 2025, superando los 96,5 millones de visitantes internacionales, lo que se traduce en una contribución de aproximadamente el 16 % del PIB español y la generación de más de 3,2 millones de empleos relacionados con el sector. Estas cifras convierten a España en uno de los líderes internacionales del turismo y confirman la resiliencia y competitividad de su industria turística.
No obstante, el crecimiento no ha sido uniforme en todas las economías. Por ejemplo, Estados Unidos experimentó una reducción en el impacto económico derivado de visitantes internacionales, con 19.000 millones de dólares menos en comparación con el año anterior, debido principalmente a una disminución de llegadas desde Europa y Canadá. Este fenómeno contrasta con la tendencia global de expansión y pone de manifiesto cómo factores como políticas migratorias y costes de viaje pueden influir en la competitividad de ciertos destinos.
Uno de los hitos estratégicos recientes para el sector fue el anuncio del traslado de la sede del WTTC desde Londres a Madrid, decisión que responde a múltiples determinantes operativos, competitivos y económicos. Tras un proceso de evaluación que incluyó a varias ciudades candidatas —entre ellas Madrid, Barcelona, París, Roma, Ginebra y Dubái— la capital española fue seleccionada para albergar la nueva sede central del organismo, una decisión avalada por los 17 miembros de su comité operativo.
El WTTC estima que el cambio de sede permitirá ahorrar alrededor de un 20 % en costes operativos anuales, cifra que responde a condiciones más favorables en áreas como gastos de oficina, entorno fiscal competitivo, acceso a talento global y políticas de visas más ágiles dentro de la Unión Europea. Este ahorro se traduce en mayores recursos para invertir en investigación, defensa de políticas públicas favorables, innovación y proyectos que promuevan el crecimiento sostenible del turismo.
Además de los beneficios económicos, la presencia de la sede del WTTC en Madrid está destinada a consolidar a la ciudad no solo como un hub estratégico para el turismo internacional, sino también como un centro de colaboración global, facilitando sinergias con organismos públicos y privados, así como con otros actores clave en la industria. La expectación generada por este traslado refleja la importancia de España en el contexto turístico mundial y refuerza la percepción de la ciudad como un punto de encuentro para la gobernanza del turismo a escala global.
A pesar de los avances, el sector enfrenta retos relevantes. Entre ellos está la eliminación de fricciones en los desplazamientos internacionales, la mejora de procesos de tránsito aeroportuario y de visas, así como la consolidación de prácticas sostenibles que permitan equilibrar el crecimiento económico con la protección del medio ambiente y el bienestar de las comunidades receptoras. La atención a estas prioridades será determinante para que el turismo mantenga su papel como uno de los principales motores de la economía global en los próximos años.