En este contexto, el ponente subrayó que la volatilidad de los precios internacionales de las materias primas ha expuesto la vulnerabilidad macroeconómica del país, generando déficits gemelos y limitando la capacidad de respuesta del Estado. Frente a este escenario, se planteó la necesidad de un pivote estratégico que permita transitar de una economía basada en la extracción de recursos finitos hacia un modelo centrado en servicios intensivos en conocimiento, biodiversidad, cultura y talento humano, activos que ganan valor con el tiempo y favorecen una distribución territorial más equitativa de la riqueza.
Uno de los bloques más destacados del webinar estuvo dedicado al papel del turismo como eje articulador de la nueva matriz productiva. Se presentaron datos comparativos que evidencian la eficiencia del turismo en términos de inversión y generación de empleo, destacando que el costo de crear un puesto de trabajo en este sector es significativamente inferior al de actividades extractivas como la minería. Asimismo, se enfatizó el impacto descentralizado del turismo, capaz de activar economías locales en zonas rurales y ciudades intermedias, reduciendo las brechas territoriales y fortaleciendo el tejido social.
Las presentaciones también abordaron la integración del turismo con la bioeconomía y la gastronomía como cadenas de valor que conectan la producción sostenible, la transformación local y la exportación de experiencias de alto valor añadido. Se destacó el potencial de productos como el cacao, el café, la castaña y otros superalimentos, vinculados a propuestas de turismo gastronómico y cultural que refuerzan la identidad nacional y posicionan a Bolivia en nichos internacionales de calidad y sostenibilidad.
Otro de los ejes centrales fue el desarrollo de servicios digitales y la exportación de conocimiento, con el caso de Cochabamba como ejemplo de cómo la industria del software y los servicios intelectuales pueden generar empleo de calidad, superar barreras logísticas tradicionales y competir en mercados globales a partir del capital humano. En paralelo, se analizaron los desafíos estructurales en materia de conectividad aérea, digital y logística, así como la necesidad de avanzar hacia una gobernanza más eficiente, con modelos de gestión de destinos, articulación público-privada y seguridad jurídica como pilares para atraer inversión a largo plazo.
El webinar también puso el foco en el capital humano, señalando la urgencia de cerrar brechas de habilidades, mejorar la formación técnica en hospitalidad, guías y servicios, y fortalecer el dominio de idiomas para aprovechar el denominado bono demográfico. Todo ello, acompañado de políticas de digitalización del Estado, incentivos fiscales inteligentes, financiamiento verde y una hoja de ruta clara que permita pasar de la visión a la ejecución mediante fases concretas y medibles.
La elevada participación internacional y la diversidad de perfiles asistentes reflejaron el interés que despierta Bolivia en el debate global sobre modelos de desarrollo más sostenibles, inclusivos y resilientes. El encuentro concluyó destacando que el turismo, la cultura y la economía de servicios no sustituyen al extractivismo de forma coyuntural, sino que lo superan en sostenibilidad, generación de empleo digno y fortalecimiento del tejido social, configurándose como una respuesta estratégica para la Bolivia del futuro y como una oportunidad para reposicionar al país ante el mundo con una narrativa renovada basada en valor, identidad y visión de largo plazo.