Cuba enfrenta desafíos mientras consolida su atractivo turístico internacional

08-02-2026

Cuba se mantiene como un destino turístico de alcance global cuya oferta única y singular sigue atrayendo a viajeros de todas partes del mundo, incluso cuando la isla lidia con serias limitaciones estructurales que impactan de forma directa en la experiencia del visitante. La industria turística cubana, considerada tradicionalmente uno de los pilares económicos del país, enfrenta una serie de dificultades que ponen a prueba la capacidad de resiliencia del sector, marcado por la escasez de combustible, los frecuentes cortes de electricidad, la presión de sanciones externas y la lenta recuperación tras la pandemia de COVID-19.

Aunque el turismo siempre ha sido una de las fuentes de divisas más importantes para la isla caribeña, su rendimiento actual aún está por debajo de los niveles que alcanzaba antes de 2019. Factores como las restricciones impuestas por los Estados Unidos al comercio y los suministros, la reducción de rutas aéreas y la crisis energética crónica se han sumado para generar una situación compleja que repercute tanto en la operativa de servicios como en las expectativas de los visitantes. En este escenario, las autoridades cubanas han reconocido públicamente la complejidad de la coyuntura, que afecta al transporte, las comunicaciones y los servicios turísticos esenciales en zonas consolidadas como Varadero y otros destinos de sol y playa.