Con este gesto, el Papa responde a las insistentes invitaciones de las autoridades monegascas y busca fortalecer los lazos espirituales con una comunidad que, aunque pequeña en extensión, mantiene una identidad católica profundamente arraigada. Se espera que durante su estancia en el Principado, el Santo Padre haga un llamado a la responsabilidad de las naciones prósperas en la construcción de un orden mundial más equitativo y solidario.
Posteriormente, entre el 13 y el 23 de abril, el Papa León XIV se embarcará en su viaje más ambicioso hasta la fecha: una gira de diez días por el continente africano que lo llevará a Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial. En Argelia, el Pontífice seguirá las huellas de San Agustín, visitando ciudades como Argel y Annaba, en un gesto que subraya la importancia del diálogo interreligioso y las raíces históricas del cristianismo en el norte de África. En Camerún, se prevé que el mensaje papal se centre en la reconciliación y la paz, especialmente en las regiones afectadas por conflictos internos. La etapa en Angola servirá para bendecir proyectos sociales y comunitarios, mientras que la visita a Guinea Ecuatorial —único país hispanohablante del continente— reforzará los vínculos culturales y pastorales con una Iglesia local vibrante y en constante crecimiento.
El punto culminante de esta agenda internacional será el viaje apostólico a España, programado del 6 al 12 de junio. Esta visita se estructurará en torno a tres ejes fundamentales: la capitalidad en Madrid, la culminación arquitectónica en Barcelona y el drama humanitario en las Islas Canarias. En Madrid, el Papa mantendrá encuentros institucionales con las más altas autoridades del Estado y la jerarquía eclesiástica, enfocándose en la renovación de la fe en las sociedades contemporáneas. Sin embargo, uno de los momentos más simbólicos ocurrirá en Barcelona, donde el Pontífice inaugurará y bendecirá la Torre de Jesucristo en la Basílica de la Sagrada Familia. Esta torre, que alcanza los 172,5 metros de altura, completa el perfil del templo diseñado por Antoni Gaudí, cuya figura fue declarada venerable en 2025. La visita coincide con el centenario del fallecimiento del arquitecto catalán, vinculando así la belleza del arte con el mensaje del Evangelio.
El viaje concluirá en las Islas Canarias, un destino que el Papa ha incluido personalmente en su itinerario debido a su preocupación por la ruta migratoria atlántica. Al visitar el archipiélago, León XIV cumple un deseo expresado anteriormente por su predecesor, el Papa Francisco, de estar cerca de aquellos que arriesgan su vida en el mar y de las comunidades que los acogen. En Tenerife y Gran Canaria, el Santo Padre se reunirá con migrantes, voluntarios y autoridades locales para visibilizar la necesidad de una gestión migratoria basada en la dignidad humana y la fraternidad universal. Con este cierre de gira, el Papa reafirma su compromiso con las "periferias" y posiciona a la Iglesia como una voz activa ante los desafíos sociales más urgentes del siglo XXI.