La vigilancia también se ha reforzado como medida preventiva ante la alerta epidemiológica generada por el virus Nipah, un patógeno zoonótico identificado recientemente en Asia que puede causar desde infecciones leves hasta encefalitis grave, con una tasa de mortalidad que podría oscilar entre el 40 % y el 75 %. Las autoridades sanitarias internacionales han destacado la gravedad potencial de este virus, que no tiene tratamiento ni vacuna específicos, y que se considera capaz de provocar brotes con un impacto significativo en la salud pública si no se detecta y controla oportunamente. En su naturaleza zoonótica, el virus puede transmitirse de animales a humanos y entre personas, lo que ha llevado a países de diversas regiones a elevar sus medidas de vigilancia en puntos de entrada como aeropuertos y puertos marítimos.
A través de los protocolos adoptados en el AILA, el personal sanitario realiza inspecciones y evaluaciones sistemáticas de pasajeros y tripulaciones, en especial de aquellos que viajan desde regiones con alto riesgo epidemiológico o que han estado en tránsito por zonas afectadas. La directora del dispensario médico en el aeropuerto, la doctora Elizaida Mesa Matos, explicó que estas acciones se llevan a cabo en estrecha coordinación con las distintas autoridades involucradas y siguiendo las directrices internacionales para la prevención y control de enfermedades. El refuerzo de estas inspecciones no tiene precedentes recientes en el país, y señala un nivel elevado de preparación ante amenazas emergentes que podrían afectar la salud pública.
Pese a la implementación de estas medidas preventivas, las autoridades dominicanas han subrayado que hasta el momento no se ha detectado ningún caso sospechoso de infección por Nipah en el territorio nacional. Este hecho ha sido comunicado para tranquilizar tanto a la población local como a los visitantes internacionales, enfatizando que las acciones de control sanitario son exclusivamente de carácter preventivo. El monitoreo permanente en el AILA continuará de forma estricta, reafirmando el compromiso del país con la protección de la salud pública y la seguridad sanitaria en sus principales terminales aéreas, donde confluyen decenas de miles de personas cada día.
El fortalecimiento de estos controles sanitarios también se enmarca dentro de una tendencia más amplia de países alrededor del mundo que han activado alertas y protocolos preventivos en aeropuertos y otros puntos de entrada, como parte de un esfuerzo coordinado para anticiparse a riesgos asociados con enfermedades emergentes. Organizaciones internacionales de salud han recomendado que los sistemas de vigilancia epidemiológica se mantengan activos las 24 horas, conectados con amplia capacidad de respuesta para identificar rápidamente cualquier signo de enfermedad transmisible, reduciendo así las posibilidades de propagación dentro del país.
La implementación de estas medidas en la República Dominicana pone de manifiesto la importancia que tiene hoy la salud pública en la gestión de movimientos internacionales de personas, especialmente en regiones altamente conectadas por el turismo y los viajes de negocios. El enfoque adoptado por las autoridades dominicanas, tanto en la intensificación de la vigilancia en el AILA como en la coordinación con entidades internacionales, refleja una clara apuesta por mantener elevados estándares de seguridad sanitaria sin afectar de manera significativa la movilidad ni la actividad turística, pilares fundamentales de la economía nacional.
En consecuencia, aunque la amenaza de enfermedades emergentes como la influenza y el virus Nipah continúe motivando acciones preventivas en todo el mundo, la República Dominicana reafirma su compromiso de actuar con diligencia y transparencia para proteger a su población y visitantes, manteniendo preparados los sistemas de vigilancia y respuesta ante cualquier posible eventualidad sanitaria.