Temporada alta argentina con comportamiento irregular

13-02-2026

La temporada de turismo de verano en Argentina ha comenzado a dibujar un panorama de contrastes y desafíos que destacan la complejidad de una industria que históricamente ha sido eje central de la economía local y del encuentro social durante los meses más cálidos del año en el hemisferio sur. En medio de altas expectativas por la llegada de visitantes y el movimiento económico esperado en destinos turísticos emblemáticos, el sector muestra un comportamiento marcado por la irregularidad —descrito metafóricamente por algunos analistas como “lo que el viento se llevó”— en referencia a la comparación con ráfagas que se mueven de forma imprevisible, alterando la experiencia y las decisiones de los viajeros argentinos.

Este verano 2026, iniciado formalmente a fines de diciembre de 2025 y extendiéndose hasta marzo, era esperado con gran entusiasmo tras la recuperación de los flujos turísticos tras los años de pandemia y las señales de crecimiento en reservas, viajes internos e interés por parte del turismo internacional. Sin embargo, según el análisis de la situación publicada en medios especializados, el comportamiento del turismo está siendo definido por picos de ocupación intensos pero transitorios, decisiones rápidas por parte de los turistas y una dinámica de ocupación que no siempre se sostiene de forma uniforme en todos los destinos de playa, ciudad o naturaleza de Argentina.