Durante la reunión se analizaron las posibilidades de expansión y posicionamiento internacional de la ruta inspirada en la figura del Beato László Batthyány-Strattmann, reconocido por su profunda vocación humanitaria y por un legado médico y religioso que continúa despertando admiración en numerosos países europeos. Los participantes coincidieron en la necesidad de impulsar alianzas con redes europeas de peregrinación, organismos culturales y entidades especializadas en turismo para reforzar la presencia internacional del Camino Religioso.
Entre los asistentes destacó la presencia de la condesa Margit Batthyány-Schmidt, considerada una de las principales guardianas contemporáneas del legado de la familia Batthyány y de la Fundación Batthyany. Junto a ella participó su hija, Katalin Batthyány, representante de la nueva generación comprometida con la preservación y difusión de los valores históricos y espirituales vinculados a esta iniciativa. Ambas subrayaron la importancia de mantener vivo el mensaje de fe, servicio y solidaridad que caracterizó al Beato László.
También participó Antonio Santos del Valle, presidente del Tourism and Society Think Tank, quien compartió su visión sobre la evolución del turismo espiritual en Europa. Santos del Valle destacó que los viajeros buscan experiencias auténticas, conectadas con la identidad histórica y los valores humanos profundos. Según explicó, los caminos de peregrinación con un fuerte componente patrimonial y emocional poseen actualmente una enorme capacidad de proyección internacional, especialmente cuando integran tradición, sostenibilidad y cooperación transnacional.
La reunión contó además con la intervención de Székely Edit, directora europea de la World Religious Tourism Network, quien ofreció un análisis sobre el crecimiento sostenido del turismo religioso a escala mundial y sobre las oportunidades que este fenómeno representa para Hungría y Europa Central. Durante su exposición señaló que existe una demanda creciente de rutas capaces de ofrecer experiencias transformadoras vinculadas a la espiritualidad, la cultura y la memoria histórica europea.
Székely Edit puso en valor el potencial del Camino del Beato László Batthyány-Strattmann como proyecto integrador dentro de los grandes circuitos religiosos y culturales de Europa. Asimismo, destacó que este tipo de iniciativas favorecen el desarrollo económico local, fortalecen la conservación del patrimonio y contribuyen al diálogo cultural entre territorios y comunidades.
Los asistentes coincidieron en que la Ruta de Turismo Religioso del Beato László Batthyány-Strattmann posee características únicas que la convierten en una propuesta diferenciadora dentro del panorama europeo. La dimensión humana del Beato, su dedicación a los más necesitados y el legado histórico de la familia Batthyány aportan al proyecto una identidad singular que combina espiritualidad, historia y compromiso social.
La reunión concluyó con un mensaje común de apoyo y cooperación para continuar avanzando en la consolidación internacional del Camino Religioso. Los participantes reafirmaron que esta iniciativa trasciende el ámbito estrictamente turístico y representa también una valiosa expresión del patrimonio espiritual e histórico de Europa Central. Además de promover nuevos flujos turísticos, el proyecto aspira a convertirse en un puente entre culturas y generaciones, reforzando los vínculos entre pasado y futuro mediante una propuesta basada en valores universales.
La Fundación vinculada al legado del Beato László Batthyány-Strattmann representa actualmente una de las instituciones más relevantes para la preservación de la memoria histórica, espiritual y cultural de Hungría y Europa Central. Su labor mantiene viva la herencia de la familia Batthyány, una de las casas nobiliarias más influyentes del antiguo Imperio austrohúngaro. Los Batthyány desempeñaron un papel decisivo en momentos clave de la historia europea, participando en procesos de modernización, defensa territorial y promoción de valores cristianos y humanitarios. La figura del Beato László consolidó además un legado de servicio médico y ayuda a los más necesitados que trascendió fronteras y se convirtió en símbolo de solidaridad, fe y compromiso social para generaciones posteriores en toda Europa. La iniciativa fortalecerá nuevas alianzas culturales y turísticas internacionales.