La investigación apunta también a una evolución muy significativa a largo plazo. Durante la próxima década, el turismo generará casi 89 millones de nuevos empleos en el mundo y representará aproximadamente un tercio de todos los nuevos puestos previstos en la economía global. En ese periodo, el PIB turístico crecerá a una tasa anual del 3,6%, es decir, 1,5 veces más rápido que la economía mundial.
La presidenta y consejera delegada del WTTC, Gloria Guevara, presentó estas conclusiones destacando la resiliencia del sector y su capacidad para impulsar inversión, empleo y desarrollo en un contexto económico internacional todavía marcado por la incertidumbre. El organismo subraya que la continuidad de este crecimiento dependerá de la inversión en infraestructuras inteligentes, innovación digital, gestión sostenible de destinos, formación profesional y conectividad transfronteriza.
Uno de los datos más relevantes del informe es el récord alcanzado por el gasto internacional de los visitantes. En 2025, el desembolso global de los turistas internacionales llegó a 2,02 billones de dólares, un 3,2% más que el año anterior y por encima de los niveles previos a la pandemia por primera vez. Esta cifra confirma no solo la recuperación de la demanda, sino también el avance del turismo de mayor valor.
En ese escenario, España destaca como uno de los grandes protagonistas internacionales. El país generó 115.100 millones de euros, equivalentes a 130.100 millones de dólares, en gasto de visitantes internacionales en 2025. Con este resultado, se situó como primer destino europeo por gasto turístico internacional y tercero del mundo, solo por detrás de Estados Unidos y China.
La posición española resulta especialmente relevante porque combina volumen y valor. Con 96,8 millones de llegadas internacionales previstas para 2025, España se situó como el segundo país europeo en llegadas, después de Francia. Sin embargo, el gasto medio por visitante alcanzó 1.344 dólares, frente a los 1.068 dólares de media europea, lo que refuerza su liderazgo como destino turístico de alto valor.
El WTTC prevé que esta tendencia continúe en 2026, cuando el gasto internacional en España aumente hasta 121.100 millones de euros, equivalentes a 136.900 millones de dólares, con un crecimiento anual del 5,3%. Para el organismo, estos resultados reflejan el apoyo sostenido al sector, la colaboración público-privada y la inversión a largo plazo en conectividad, transporte e infraestructuras vinculadas a la experiencia del visitante.
Europa también mantiene una posición destacada en las previsiones. Mientras el PIB regional crecerá solo un 1% en 2026, el turismo europeo avanzará un 3,6%, casi cuatro veces más. El gasto internacional de los visitantes en Europa aumentará un 7,1%, muy por encima de la media mundial del 3,7%, impulsado por viajeros que optan por destinos más cercanos en un contexto de incertidumbre geopolítica.
El informe concluye que los destinos capaces de reducir fricciones en el viaje, mejorar los sistemas de visado, incorporar identidad digital y tecnologías biométricas, y reforzar la cooperación regional estarán mejor posicionados para captar la nueva demanda internacional. España aparece en ese grupo como un destino competitivo, rentable y con capacidad para seguir liderando el turismo europeo de alto valor.